La figura de coordinadores estatales anunciada por el próximo presidente, mediante la cual concentrará en una sola persona las funciones que actualmente realizan varios delegados federales, es una más de sus polémicas decisiones, con la cual persigue, a su decir, reducir la burocracia del gobierno federal. Es verdad que se ahorrarán recursos que actualmente se erogan en pago de nómina, viáticos y otros conceptos, pero muchas personas quedarán sin empleo. Así es esto de la democracia.

El ejército, la marina y la Policía Federal, por su parte, también tienen representaciones en las entidades federativas, pero por la naturaleza de su estructura y funciones, seguramente quedarán excluidos de tal medida.

En la actualidad, existen delegaciones muy especializadas, en las que será necesario poner cuidado, ya que sus titulares requieren conocimientos específicos y deben cumplir con un perfil profesional determinado, por lo que seguramente será necesario nombrar algunos subcoordinadores o subdelegados. Tal es el caso de la Procuraduría Agraria, el Registro Agrario Nacional, la Procuraduría General de la República y la Secretaría de Relaciones Exteriores, por citar algunas.

La designación de los coordinadores realizada por el candidato electo ha sido cuestionada, porque considerando las diferencias políticas entre los gobernadores y la próxima administración federal, hubiera sido sano seleccionarlos bajo criterios de imparcialidad que garanticen la ausencia de conflictos de interés en su desempeño, es decir, que no fuesen asignados al estado donde radican y, menos aún, si aspiraron a ejercer un cargo de elección popular en el mismo.

Pongamos como ejemplo a Delfina Gómez, quien contendió y fue vencida en la pasada elección para gobernador del Estado de México. Antes de su llegada, surgen interrogantes, ¿habrá superado los diferendos de su derrota? ¿Llega a su entidad con una verdadera vocación de servicio? Ya se verá, porque si su prioridad es atender a la gente, hará gala de toda su diplomacia en el afán de dar buenos resultados. Pero está latente la posibilidad de que pretenda cobrar afrentas; ahí está lo riesgoso de su designación. Además, la profesora fue alcaldesa de Texcoco; se le vincula con Higinio Martínez, próximo senador de Morena y cacique de aquel municipio, quien desde hace años ha sido señalado en diversos medios de comunicación por presunto enriquecimiento ilícito. ¿La profesora tendrá la capacidad de vencer la tentación de favorecer al poderoso grupo político al que pertenece? ¿Podrá negarse a servir los intereses de su padrino político? Enviarla a su estado natal fue como designar árbitro mexicano en un partido Brasil vs México. Pero lo mismo sucederá en todo el país.

Enrique Alfaro, gobernador electo de Jalisco, el pasado lunes publicó en su cuenta de twitter que su relación con el gobierno de la República será directa con el presidente y con su gabinete. Que en esa entidad no habrá autoridades intermedias. Su reacción es lógica; es consecuencia de que la federación derive su representación en el adversario electoral del próximo mandatario. ¿Qué necesidad?

Lo cierto es que, en la actualidad, los delegados federales tienen poco trato con los gobernadores. Habitualmente trabajan en coordinación con los secretarios del ejecutivo estatal, de acuerdo con el ramo que les corresponde. Ocasionalmente, sobre todo en reuniones de coordinación, llegan a coincidir con los titulares de los ejecutivos locales.

Las designaciones realizadas por el próximo presidente de la República tienen muchas aristas que solamente él y sus colaboradores más cercanos pueden descifrar. Están politizadas, su mensaje no busca fomentar un sano ejercicio de colaboración entre la federación y los gobiernos locales, con excepción, desde luego, en aquellos donde ganó Morena.

Ernesto Millán

Columnista

Molinos de Viento

Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma del Estado de México. Maestro en Dirección y Gestión Pública Local por la Unión Iberoamericana de Municipalistas. Ha ocupado diferentes cargos en gobierno federal, estatal y municipal por más de 20 años. Es Secretario Técnico del Consejo Consultivo de la Federación Nacional de Municipios de México (Fenamm) y Consejero Jurídico de la Comisión Unidos Contra la Trata A.C.