Tootsie es un filme de los años 80 —dirigida por Sydney Pollack y protagonizada por Dustin Hoffman— donde se narra la historia de un actor que, como no lo contrataban, se presenta a un casting vestido de mujer. Al colocarse en los tacones de Dorothy, el travestido se da cuenta de muchos de los comportamientos acosadores de los que son víctimas las mujeres en el ambiente teatral... y en muchos otros.

Precisamente, quiero referirme a los ambientes laborales donde el acoso y/o el hostigamiento son algunas de las principales fuentes de estrés, intranquilidad, frustración, incluso miedo. Estoy hablando de aquellos actos o comportamientos que realizan personas en nuestro entorno profesional los cuales atentan contra la autoestima, salud, integridad, libertad o seguridad de las personas (cfr. SCJN, 2013).

Los mexicanos nos sentimos inseguros en muchos espacios; principalmente en la calle o en el transporte público, pero también ha crecido la sensación de inseguridad en la escuela, la casa o el trabajo. Sabemos por el Inegi que, en el 2019, poco más de 23,500 personas reportaron haber dejado su trabajo a consecuencia del acoso sufrido. Como puede suponerse, fueron las mujeres las más afectadas. El Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública de la Cámara de Diputados realizó la Encuesta sobre Prevalencia de la Violencia, Acoso y Hostigamiento (2019). Los resultados arrojan que uno de cada cuatro colaboradores considera que las organizaciones no cuentan con los mecanismos para reportar y atender casos de acoso y hostigamiento.

Cuando te enfrentas con un problema de acoso u hostigamiento —por ejemplo, provocaciones, intimidación, exclusión, aislamiento, ridiculización, ataques verbales o físicos— lo primero es que existan, en cada organización, mecanismos para prevenirlo, o conducirlo y sancionarlo en caso de ocurrir. El siguiente paso es que confíes en la cadena de mando, en las personas quienes serán conducto de tu queja.

Sin embargo, por esta misma encuesta del CESOP sabemos que, aunque la mayoría sí está de acuerdo con que su cadena de mando puede tratar efectivamente los casos de violencia, acoso y hostigamiento, hay prácticamente un tercio de los trabajadores encuestados que no está satisfecho con que los encargados puedan tratarlo de la manera adecuada.

Adicionalmente, la mayoría de los trabajadores piensa que los casos de acoso u hostigamiento no se atienden de la manera correcta porque el personal encargado no tiene interés, porque hay desconfianza en las autoridades, porque son casos que quedan impunes y porque consideran que estas denuncias les traerán repercusiones negativas como más acoso, más amenazas o el despido.

Michael Dorsey es el nombre del personaje protagonista de Tootsie; un hombre de carácter problemático quien comprende el acoso y el hostigamiento laboral cuando él lo padece. En una de sus locuciones, señala: “Hay quien dice, con total ignorancia, que no es para tanto ser llamada ‘encanto’ en el trabajo, recibir propuestas indecentes de tus jefes o tener que soportar las miradas lascivas de tus compañeros. Pero es un tema muy serio que se debe denunciar”.

En el papel de Dorothy, Michael aprende la lección. Ojalá sepamos ser empáticos, ponernos en los zapatos, tanto con hombres como con mujeres, de los dramas que muchas personas pueden estar viviendo derivado de acosos en el ambiente laboral. La solidaridad y el apoyo empiezan por nuestro entorno más próximo.

Vicente Amador

Maestro en Comunicación

Historias que se cuentan

Consultor de Comunicación, Asuntos Públicos y Estrategia Política.