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Atractiva la inversión en México a largo plazo
Para el director de Latinoamérica para la gestora de activos, los ETFs han dejado de ser una tendencia para convertirse en la innovación financiera más relevante de los últimos 15 años en México.

Juan Hernández ve positiva la nueva Ley del Mercado de Valores.
La perspectiva de inversión para México en el largo plazo se mantiene constructiva, fundamentada en su integración con la economía estadounidense y el dinamismo de sus instrumentos financieros, particularmente los fondos cotizados en Bolsa (ETF).
De acuerdo con Juan Hernández, director de Vanguard para Latinoamerica, una de las mayores gestoras de activos a nivel global, el análisis de inversión para el país debe centrarse en un horizonte de al menos 10 años, periodo en el cual los fundamentos macroeconómicos tienden a superar la volatilidad de corto plazo.
Aseguró que “el principal catalizador de crecimiento para México es su pertenencia al bloque económico norteamericano (México, Estados Unidos y Canadá). A pesar de posibles ruidos políticos o negociaciones comerciales (como la renovación del T-MEC), este se consolida hoy como el bloque comercial más importante del mundo”.
Proyectó que México será un beneficiario directo del crecimiento de la economía de Estados Unidos, considerada la más resiliente a nivel global.
Durante una reciente entrevista, Hernández destacó que los ETFs permiten que los grandes fondos soberanos, las afores y los inversionistas individuales, compren el mismo producto con la misma comisión, permitiendo que cualquier persona arme un portafolio diversificado.
Vanguard administra cerca de 12 billones de dólares, consolidándose como la segunda gestora de activos más grande, solo detrás de BlackRock.
Cuenta con más de 50 millones de inversionistas en el mundo. Recientemente, sus activos fuera de Estados Unidos superaron por primera vez 1 billón de dólares.
La perspectiva a largo plazo, explicó, favorece a los sectores de valor y defensivos (turismo, servicios financieros, educación), que podrían beneficiarse de la adopción masiva de tecnologías genéricas como la inteligencia artificial, ofreciendo potencialmente mejores rendimientos en un horizonte de 10 años.
“México se posiciona como un destino relevante para la inversión en renta fija debido a sus rendimientos actuales”, dijo.
Juan Hernández resaltó que la tasa de interés en México es competitiva, situándose en un nivel del 6.5 por ciento. Además, ofrece un spread o diferencial adicional atractivo y un peso mexicano que luce sólido.
Desafíos en el mercado de capitales local
Un punto crítico para el desarrollo financiero en México es la profundidad del mercado de renta variable. Actualmente, de las 127 empresas listadas en la Bolsa Mexicana de Valores, solo cerca de 40 son consideradas líquidas.
El experto dijo que las emisiones simplificadas, “son una oportunidad de expansión mediante las nuevas regulaciones, diseñadas para incentivar que empresas medianas puedan acceder al financiamiento bursátil, más allá del crédito bancario tradicional”.
Agregó que los ETFs han dejado de ser una tendencia para convertirse en la innovación financiera más relevante de los últimos 15 años en México, facilitando la democratización del acceso al mercado.
Además, aseguró que México es el mercado más avanzado de Latinoamérica en diversificación global a través del Sistema Internacional de Cotizaciones (SIC), donde la mitad de los instrumentos operados son ETFs.
Juan Hernández prevé que para la próxima década, se anticipa un cambio en el liderazgo de los retornos.
Si bien las empresas de tecnología han dominado recientemente, sus valuaciones actuales son elevadas, comentó el experto.


