A pesar de la buena posición que tiene actualmente el peso frente al dólar, las constantes oscilaciones del tipo de cambio en México y la incertidumbre que genera, entre otros factores, han inducido a que varias empresas mexicanas participen con mayor interés en el extranjero.

En años recientes, el tipo de cambio ha jugado un papel determinante en el crecimiento de empresas mexicanas en el exterior, puesto que está asociado con el riesgo de perder o ganar fuertes sumas de dinero, ya sea por devaluaciones o apreciaciones del peso frente al dólar.

Empresas como América Móvil, Cemex, Grupo México, Mexichem, Alfa, Gruma, Grupo Industrial Saltillo, Industrias CH, SIMEC, FEMSA, Grupo Modelo, KOF y Grupo Bimbo han empezado a invertir gran parte de sus ingresos en países con mayor estabilidad cambiaria, lo que les ha llevado a generar más de 50% de sus ventas fuera de México, reduciendo el riesgo que implica para ellas la inestabilidad en el tipo de cambio del país.

De acuerdo con informes de dichas empresas, los riesgos cambiarios son menores para las compañías que tienen subsidiarias en el extranjero y una importante actividad de exportación, dada su capacidad de generar ingresos en dólares u otras divisas, lo cual les da una cobertura natural a sus ingresos y al posible pago de deuda contratada en dólares.

Lo contrario sucede con empresas sin subsidiarias en el extranjero y con escasa participación en los mercados extranjeros, los cuales están en mayor riesgo ante una devaluación del tipo de cambio, ya que en muchos casos deben importar insumos o cubrir deudas en dólares con los ingresos generados en pesos o en otras divisas.

En este sentido, las inversiones en países con monedas más estables permiten aminorar el efecto de una devaluación e incluso verse beneficiados de la misma al convertir las ganancias en dólares a pesos, con lo cual las empresas pueden invertir un mayor monto de sus ingresos en actividades productivas y comerciales.

TASAS DE INTERÉS, OTRO FACTOR

Aunado a lo anterior, las empresas nacionales están encontrando tasas de interés más atractivas para invertir en otros lugares, lo cual también ha impulsado las inversiones fuera de territorio mexicano.

En este sentido, a medida que ha venido disminuyendo la tasa Libor -principal tasa de referencia en el mercado internacional-, las inversiones de empresas mexicanas en el extranjero han aumentando.

En el cuarto trimestre del 2010 la tasa Libor se ubicó en 0.29%, con lo que los activos de mexicanos en el extranjero alcanzaron 14,566 millones de dólares, el nivel más alto que se haya alcanzado en comparación a trimestres anteriores, según datos del Banco de México.

Lo anterior ha llevado a que una gran cantidad de empresas mexicanas trasladen una proporción creciente de sus actividades a otros países, reduciendo con ello sus costos de financiamiento y el riesgo que implica para ellas la inestabilidad del tipo de cambio y los aumentos de tasas de interés en el mercado nacional.

Por tanto, la reciente internacionalización de las grandes empresas mexicanas ya no se relaciona simplemente con la expansión y diversificación de las ventas en los mercados nacionales e internacionales, ahora también son de suma importancia los aspectos financieros.

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