Buen día, mucho gusto en saludarte. Bienvenido sea el 2013. Arrancamos el año justo en donde lo dejamos hace unas semanas, la diferencia es que finalmente el tema del precipicio fiscal en Estados Unidos se postergó un poco más, porque no se ha resuelto, pero en lo que el nuevo plazo llega y el techo de endeudamiento se levanta para no caer en vencimientos, el tema político en Estados Unidos cobra vida y las declaraciones adheridas a interpretaciones de los analistas están dando el pulso a este inicio de año, en donde lo económico es un tema de interpretación sobre acontecimientos venideros íntimamente relacionados con reacciones a posicionamientos políticos, nada de economía, todo política, desafortunadamente.

A final del día, el mundo sigue mal. Europa está en un peligroso resquebrajamiento social, el desempleo está constantemente asechando y amenazando con la ruptura del bloque; China se desaceleró y muestra que su crecimiento está íntimamente ligado a los estímulos económicos que el gobierno aplica; los datos indican que el inventario abierto de vivienda nueva y el de espacios comerciales son muy altos; no hay tantos compradores como disponibilidad de bienes raíces y eso sin duda va y pega en industrias que tienen que ver con el abastecimiento de materias primas o commodities ligados a la construcción; los grandes nombres de empresas mineras en el mundo han hecho un programa fuerte de recorte en gastos y, como puedes imaginar, eso implica despidos y restricciones de inversión.

Con lo anterior descrito, y antes de hacerte perder el interés, destacamos que es temprano en el año y no por ello pronto para tener mucha información; el viernes, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos nos dio un informe en el que plantea sus expectativas de oferta y demanda en el mundo de los mercados agrícolas, y de ese reporte destacamos que hubo una enorme cantidad de información que juzgábamos necesario tener; finalmente, nos enteramos de las existencias de granos en todas las posiciones de Estados Unidos.

Finalmente, grandes sorpresas mostradas en ese reporte, especialmente porque el cálculo de uso granario para alimento balanceado fue muy alto, el USDA o departamento de agricultura estima que el uso de granos forrajeros creció y eso provoca una baja en la disponibilidad de granos en el orden de las 9 millones de toneladas; a eso sin duda le sumamos que las existencias finales de granos y oleaginosas en el mundo son muy delgadas, no hay mucho espacio ahí y si la demanda se multiplica algún destino de uso debe ser frenado, y ya sabes cómo sucede eso. El precio es el antídoto a la demanda así que, para granos y oleaginosas, parece que la firmeza en los precios es el camino de lo siguiente, a menos -y en esto tengamos cuidado- que los problemas financieros del mundo rompan en estilo la iniciativa especulativa en estos mercados y los fondos o especuladores abandonen las categorías de commodities, cosa que se antoja remota.

Con lo anterior, me parece justo y puntualmente importante destacar que Estados Unidos pasa al asiento trasero en orden de importancia agrícola de momento. Esa carta ya está jugada y ya sabemos lo que tienen; lo desconocido y lo que está en proceso es Sudamérica, los dos grandes son Argentina y Brasil. Sobre el último diremos que hay mucha expectativa, muy buenos pronósticos, y es Brasil el primero en salir con disponibilidad agrícola, luego viene Argentina y hay problemas puntuales, el trigo argentino está mal y de malas. Brasil depende en mucho de este trigo y no encontrarlo lo obligará a ir por él fuera de la zona del Mercosur, pagando el precio; para maíz las cosas se anuncian bien en Brasil pero en Argentina hay cierto grado de dolor, y para la soya, estando las políticas comerciales en Argentina tan limitadas y controladas, el agricultor argentino guarda la soya lo más que puede, pues eso representa liquidez y dólares para quien no quiere perderle a su patrimonio.

Así las cosas en esto de administración de riesgos. ¿Estás en buenas manos?

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