Desde finales del 2016, la banca comercial mexicana, en general, aumentó alrededor de 1 punto porcentual las tasas de interés que cobra al otorgar un crédito hipotecario, según fuentes consultadas del sector.

Nosotros ya ajustamos y te diría que toda la banca en su conjunto ya hizo las revisiones de tasas, en 1 punto porcentual, que empezaron alrededor del mes de octubre. No afecta mucho, el impacto es menor , explicó Jesús Eduardo Reyes, director general de crédito hipotecario de Banorte.

Consideró que aun con los recientes aumentos, las tasas siguen siendo altamente competitivas y todavía ayudarán a desarrollar un ambiente favorable en la industria porque el mercado inmobiliario sigue con su marcha habitual .

De acuerdo con fuentes consultadas, si por estos días un cliente solicita un crédito hipotecario en Citibanamex por 900,000 pesos, a un plazo de 20 años para adquirir una casa nueva con un valor de 1 millón de pesos, pagaría una tasa de interés de 11.6%, mientras que el año pasado por ese mismo crédito la tasa fluctuaba entre 9 y 10 por ciento.

Otro caso es la hipoteca de BBVA Bancomer para adquirir vivienda. Por un préstamo de 1 millón de pesos, a 20 años, se pagaría una tasa de interés de 13.5%, cuando el año pasado ésta hubiera representado alrededor de 12%; no obstante, si el solicitante es cliente del banco pueden recibir una tasa preferencial de entre 9 a 11 por ciento.

Hay ocho empresas que construyen viviendas en México, cuyas acciones cotizan en el mercado bursátil: Ara, Cadu, Geo, Homex, Javer, Sare, Urbi y Vinte. Javer y Vinte listaron sus títulos el año pasado y Cadu en el 2015. Mientras que sus pares, a excepción de Ara, están saneando sus finanzas y recuperando la confianza del mercado, tras librar un proceso de concurso mercantil.

En general, la expectativa de crecimiento del sector no es alentadora porque también se conjugan otros factores que estarían afectando, como proyecciones de menor poder adquisitivo de la población, desempleo, así como la nueva política de subsidios. Incluso, ya en el 2016 se observó cierta moderación.

Respecto de los subsidios, la Comisión Nacional de Vivienda recortó este año 34% el monto que destinó en el 2016 en apoyos para adquirir una vivienda (subsidio), al pasar de 9,500 millones de pesos a 6,500 millones de pesos. Mientras que sólo subsidiará a la población que perciba hasta cuatro veces el salario mínimo, con hasta 70,000 pesos; antes, el tope era de hasta cinco veces el salario mínimo.

Inversionistas se repliegan

Los analistas consultados coincidieron al explicar que el nuevo entorno de este 2017 representa un freno para la industria de la vivienda, pero también cautela para los inversionistas, para quienes no termina de ser atractivo el sector.

Lo anterior porque todavía están a la expectativa de que las desarrolladoras de vivienda que se recuperan de sus crisis financieras reporten mejores resultados trimestrales; esto aunado al nuevo panorama del país, del cual especialistas advierten que la economía no llegará a crecer ni 2 por ciento.

Quizá hay empresas, como Ara, o nuevas historias en la BMV como Javer, Cadu y Vinte, que cuentan con elementos atractivos, pero con toda la incertidumbre han sufrido cierto castigo, considerando que muchos inversionistas que tienen posiciones en este tipo de emisora están asumiendo ciertas pérdidas con el fin de disminuir su exposición al mercado en general , explicó Marco Medina, analista de BX+.

Roberto Navarro, analista de Signum Research, explicó que después de la elección presidencial de Estados Unidos, el precio de las acciones de la mayoría de las vivienderas registró caídas y algunas de ellas todavía enfrentan problemas de liquidez y legales, esto tras haber librado un concurso mercantil.

Las expectativas de crecimiento para el 2016 de Geo eran muy altas después de haber regresado del concurso mercantil y ahora tiene un problema de falta de liquidez.

Homex enfrenta la investigación de la Comisión del Mercado de Valores de Estados Unidos sobre inconsistencias en su reporte de contabilidad en las ventas corporativas de viviendas registradas entre el 2010 y el 2012 , manifestó Navarro.

Los analistas ven un año complicado para los desarrolladores, aunque en algunos se espera que registren aumentos en sus ingresos porque se están diversificando hacia segmentos más rentables, por lo que en volumen no crecerían significativamente, pero al vender viviendas de mayor valor sí puede haber crecimiento en ingresos.