Banco de México (Banxico) incrementó la política monetaria restrictiva para, en principio, controlar la inflación y de paso evitar una volatilidad excesiva en el tipo de cambio.

En los primeros tres meses del año, la solución funcionó: el peso se apreció; sin embargo, en menos de un mes, la moneda mexicana perdió 9% de su valor respecto de su cotización contra el dólar.

El pasado 17 de abril, el dólar spot se vendió en 17.99 pesos; se pagaron por los dólares 19.55 pesos.

Rodolfo Campuzano, director de estrategia y gestión de portafolio de Invex Banco, escribió en las páginas de este diario que la autoridad monetaria busca, a través de tasas de interés altas de corto plazo, controlar esas dos variables.

La tasa de interés de corto plazo, a un día, se ubicó en 7.5% desde febrero; el rendimiento se mantendrá igual en los siguientes meses.

El experto expuso que la baja en la inflación que se ubicó en 4.69% anualizada en la primera quincena de abril y las perspectivas de su descenso representan una tasa en términos reales de 3.5 puntos porcentuales.

“Una tasa inusualmente alta, la mayor que se registra tomando en cuenta la inflación esperada desde el 2008 y, al parecer, no hay muchos indicios de que vaya a bajar pronto”, escribió el pasado 2 de mayo.

Debe ser más agresiva

Así que la política monetaria restrictiva no ha dado los resultados que buscaba el instituto central para la moneda mexicana. “El diferencial de tasas entre México y Estados Unidos es suficientemente amplio como para tener un tipo de cambio más estable, por el apetito que pudiera existir por parte de los inversionistas institucionales o extranjeros (...) el margen es suficientemente amplio como para tratar de contener un movimiento muy agresivo con respecto al tipo de cambio”, mencionó Alejandra Marcos, directora de análisis y estrategia de Intercam.

José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y Crecimiento Económico, coincidió en que los actuales niveles de la tasa sólo sirven en ciertas coyunturas.

“Porque hoy a pesar de que la tasa ya está en 7.50% y que la Fed no ha hecho grandes incrementos adicionales, el tipo de cambio nos sigue mostrando que hay presión sobre el peso”, indicó.

De tal manera que Alfredo Coutiño, director de Moody’s Analytics para América Latina, consideró que “en caso de que se presente un episodio de volatilidad financiera más agresiva, la política monetaria tiene que actuar de manera más agresiva, subiendo la tasa de interés más allá de donde actualmente se encuentra”.

TLCAN y elecciones

Los expertos refieren en que no todo es el rendimiento para los inversionistas. Las inciertas negociaciones del rumbo del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y las próximas elecciones presidenciales son puntos que se toman en cuenta.

Coutiño comentó que el escenario para la moneda mexicana es complicado, con el pronóstico de que en el corto plazo llegue a un precio cercano a 20.50 pesos.

El especialista anticipó que ese nivel se vislumbra de no existir buenas señales dentro de la renegociación del TLCAN en los siguientes días.

“En el tramo de hoy a los comicios del 1 de julio, el tipo de cambio bailará al ritmo que le toquen las elecciones, independientemente de lo que pase con la negociación comercial”, afirmó Coutiño.

El analista de Moody’s Analytics destacó que después de las elecciones presidenciales, bajo el supuesto de un triunfo del candidato de Morena, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), la paridad mexicana presentaría fuertes movimientos volátiles.

De la Cruz advirtió que con un triunfo de AMLO, el peso podría depreciarse fuertemente.

Agregó que, combinado con la expectativa de que no se firme el TLCAN, el tipo de cambio podría observar cotizaciones por arriba de 20.50 pesos por dólar, sobre todo, después de las elecciones.

“En un escenario de polarización de las elecciones, independientemente del candidato que gane, la moneda mexicana también reaccionaría de manera violenta”, anticipó.

Sin embargo, mencionó que bajo un contexto de que AMLO no ganara la presidencia y se firmara el TLCAN, las cotizaciones del peso podrían bajar hasta un nivel de 17.50 pesos por billete verde.

Coutiño destacó que la falta de una definición en la política económica del candidato de Morena se reflejaría en una fuerte volatilidad, con la posibilidad de que el peso llegue a cotizaciones históricas de 23 pesos por billete verde.

Entran flujos

Los expertos reconocen que la entrada de flujos foráneos al mercado mexicano continuó creciendo. Del 17 de abril al 7 de mayo pasado, la tenencia de valores gubernamentales en poder de inversionistas extranjeros se incrementó en 18,173 millones de pesos al pasar de 2.11 billones de pesos a 2.128 billones de pesos, lo que representa que entraron alrededor de 934 millones de dólares.

José Luis de la Cruz explicó que la moderada entrada de capitales se deriva de los atractivos rendimientos que se otorgan, pero “el aumento en la tasa real del mercado mexicano podría ser un aliciente para detener la salida de flujos foráneos en el corto plazo, aunque de existir una fuerte volatilidad en el peso, difícilmente detendría la migración de capitales”, sostuvo.

Por su parte, el analista económico sénior de CIBanco, James Salazar, mencionó que el mercado mexicano aún es atractivo y confiable para los inversionistas foráneos, pese a la fuerte volatilidad del peso.

Advirtió si el escenario del mercado se complica, es decir, si se posponen las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y gana el candidato de Morena, podría existir una importante salida de flujos foráneos.

[email protected]