El petróleo se situó en la jornada del viernes cerca de los 70 dólares por barril, apoyado por los recortes de producción de los principales productores y expectativas de que haya una recuperación de la demanda en el segundo semestre del año.

El contrato Brent de referencia bajó 41 centavos, 0.6%, a 69.22 dólares el barril, mientras que el crudo estadounidense West Texas Intermediate también bajó 41 centavos, a 65.61 dólares el barril.

El Brent y el crudo estadounidense terminaron la semana casi estables, después de que el lunes los precios tocaron un máximo de 13 meses y tras siete semanas consecutivas de ganancias.

"La demanda por activos de riesgo, como el petróleo, sigue siendo impulsada por el paquete de ayuda de la Casa Blanca y un flujo casi diario de noticias optimistas sobre las vacunas", dijo Jim Ritterbusch, presidente de Ritterbusch and Associates en Galena, Illinois.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) prevé una recuperación más fuerte de la demanda de petróleo este año, especialmente en el segundo semestre. La OPEP, Rusia y sus aliados decidieron la semana pasada mantener casi sin cambios sus recortes de producción.

"El repunte más fuerte de lo esperado en la segunda mitad de este año implica que la economía mundial y, por tanto, las perspectivas de la demanda de petróleo están cerca de sacudirse de sus problemas de Covid-19", dijeron analistas de PVM.

Los analistas de RBC Capital afirmaron que los fundamentos de la gasolina para el verano boreal eran los más alcistas en casi una década.

Los analistas de JPMorgan, en tanto, señalaron que se espera que el aumento sostenido de los precios del petróleo anime a los productores estadounidenses a incrementar la producción, lo que podría acabar pesando sobre los precios.

JPMorgan espera que la producción de petróleo de Estados Unidos se sitúe en un promedio de 11.36 millones de barriles diarios este año, frente a los 11.32 millones de bpd de 2020.