El pasado miércoles, Fitch Ratings le bajó la calificación a la deuda soberana de México y el peso se depreció 31 centavos, para ubicarse en 19.83 unidades por dólar.

La misma calificadora le redujo la nota a Petróleos Mexicanos (Pemex) a BB+ desde BBB-, y la moneda mexicana se apreció en operaciones electrónicas 0.11%, a las 6 de la tarde, para ubicarse en 19.7265 unidades por dólar.

El retroceso de la divisa nacional hace dos días fue el peor en los últimos 18 años,  donde el peso reflejó una pérdida de 1.60%, o 31.30 centavos, a 19.83 pesos por dólar en el mercado electrónico, siendo la mayor pérdida en un día, cuando se le modifica la calificación al país.

En cambio, ayer que le bajaron la calificación a la empresa del Estado, la más grande del país, la moneda mexicana tuvo una pequeña recuperación.

Es el reflejo de Pemex

Incluso contrasta con la depreciación de 1.18%, o 23.10 centavos reflejada horas antes al cierre del Banco de México (Banxico) donde la divisa mexicana se ubicó en 19.7480 pesos por billete verde.

El miércoles por la tarde, Fitch Ratings bajó la calificación soberana de México de “BBB+” a “BBB” y modificó su perspectiva a Estable. De la misma forma, Moody’s informó su decisión de revisar su perspectiva de Estable a Negativa, pero mantuvo su calificación en “A3”.

Lo anterior argumentando un posible impacto en el crecimiento económico del país tras el anuncio de los aranceles por parte de Estados Unidos hacia productos mexicanos, sumado al riesgo que representa Pemex en la calificación crediticia del país.

Armando Rodríguez, gerente de análisis económico en Signum Research, dijo que la depreciación fue una variable de ajuste para el riesgo que representan los aranceles.

“Es una especie de válvula de escape (...) Vimos mucha volatilidad en la sesión del jueves, hay algunas especulaciones sobre si el tratamiento arancelario pudiera postergarse”, expresó.

Datos del Grupo Financiero Ve por Más (BX+) refieren que, cuando las agencias ajustan la calificación soberana, el tipo de cambio ha registrado distintos comportamientos.

La segunda peor caída para la divisa local se suscitó el 31 de octubre del año pasado cuando Fitch Ratings, cambió su expectativa a Negativa desde Estable sin realizar modificaciones en la calificación. Lo anterior, luego del anuncio de la cancelación del proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM).

La moneda mexicana reflejó una pérdida de  1.4% en un día, superando 20.30 pesos por dólar.

Descontado

Juan Rich, director de Análisis y Estrategia Bursátil de BX+, mencionó que uno de los factores que ayudaron a que la caída del peso no fuera mayor fue que el lunes el tipo de cambio se apreció.

“Creemos que el mercado ya estaba descontando este tipo de noticias. Aparte de que los flujos de capital siguen entrando de manera muy fuerte”, precisó.

El estratega en Signum Research dijo que incluso con esta asimilación en la reducción en la calificación soberana, la noticia se dio en conjunción tanto de la parte de Moody’s como de Fitch, siendo ambas negativas.

Agregó que la baja en la calificación tiene distintos impactos secundarios. Particularmente en el mercado accionario donde las empresas con deuda bursátil tienen que ser calificadas y “dado que estas empresas no pueden tener mejor calificación respecto a la soberana, existe el riesgo de un downgrade generalizado”, explicó.

Con fortalezas

Analistas de BX+ mencionaron en entrevista que la moneda mexicana cuenta con distintos factores que le permiten mantenerse por debajo de 20 pesos por billete verde.

Alejandro Saldaña, economista en jefe en la casa de Bolsa, destacó que el factor más importante por el que la moneda mexicana se ha mantenido a flote es el valor de la tasa de interés referencial; detalló que catalizadores como el aumento en las entradas de flujos y las reservas internacionales también han favorecido a la divisa nacional.

“Sí habíamos considerado que un entorno tan incierto interno como externo podría generar muchos choques y mucha volatilidad en el mercado de dinero, pero al tener una tasa de interés tan atractiva es un ancla, es algo defensivo”, manifestó el especialista.

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