El peso mexicano cerró con ganancias este viernes apoyado por un mejor ánimo en los mercados financieros. Un repunte del petróleo por información sobre los recortes en la producción de la OPEP+ dio impulso a las divisas de países emergentes. Un dato sobre desempleo en Estados Unidos también las apoyó.

El tipo de cambio concluyó las operaciones en 21.6250 unidades por billete verde, con información del Banco de México (Banxico). Contra 21.8860 pesos por dólar de ayer, el movimiento en la cotización dejó a la divisa mexicana una ganancia de 26.10 centavos equivalentes a una variación de 1.19 por ciento.

En la comparación semanal, el peso se movió desde un nivel de 22.2240 unidades en el registro del viernes pasado. Esto significa una recuperación de 59.90 centavos que son equivalentes a una variación de 2.70 por ciento. La moneda mexicana acumuló así tres semanas consecutivas de avance contra el dólar.

 

La influencia del petróleo

De acuerdo con una nota de Gabriela Siller, directora de Análisis Económico-Financiero, de Banco Base, que fue enviada a sus clientes, un delegado de la OPEP+ informó que sus integrantes acordaron extender un mes el periodo de recortes de producción. El dato se reflejó en los precios de contratos a futuro.

Los contratos sobre la mezcla de crudo estadounidense West Texas Intermediate (WTI), referencia en América, llegaron a subir al cierre del peso por encima de 5% a más de 39 dólares por barril. Los contratos para la mezcla de crudo europea Brent del Mar del Norte ganaban al cierre más de 5% sobre 42 dólares.

Desde el comienzo de esta jornada, las divisas mayormente beneficiadas fueron las de mercados emergentes, con un desempeño superior para las divisas de productores de materias primas, como la corona noruega, el real brasileño y el rublo ruso.

El dato de empleo

En Estados Unidos se dio a conocer que el desempleo en mayo se ubicó en 13.3 por ciento. Este dato es inferior al que se registró en abril de 14.7% y muy inferior a lo estimado por analistas, que esperaban que subiera incluso a 19 por ciento. La cifra contribuyó con las expectativas que alimentan el apetito por riesgo.

En México se publicaron indicadores desfavorables, pero no afectaron el desempeño del peso. Durante marzo, la inversión fija bruta se contrajo a tasa mensual de 3.12% y a tasa anual de 11.11%, de acuerdo con cifras ajustadas por estacionalidad, en la mayor caída desde octubre de 2009 e hiló 14 meses a la baja.

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