El peso mexicano terminó este viernes una semana de ganancias acumuladas frente al dólar. El tipo de cambio finalizó las operaciones en 19.8540 unidades contra sus 19.9530 unidades del viernes pasado, con datos oficiales del Banco de México.

El movimiento en el cruce significó para la divisa local una leve apreciación de 9.9 centavos, equivalentes a una variación de 0.50 por ciento. Esto ocurrió en una semana de indicadores que aumentaron los temores a la inflación en Estados Unidos.

Esta sesión fue definitiva para el balance semanal positivo, pues desde el cierre de 19.9670 unidades de ayer, la ganancia ganó 11.30 centavos o 0.57 por ciento. Operó en un rango con un máximo de 19.9510 pesos y un mínimo de 19.9726 pesos.

 

Al cierre, el Índice Dólar (DXY), que mide la fortaleza de la divisa estadounidense contra una cesta de seis referencias, perdía -0.47% a 90.33 unidades. El débil dato de ventas minoristas en Estados Unidos de esta mañana dio impulso al retroceso.

El miércoles se publicó un dato de inflación en la principal economía del mundo que golpeó en el ánimo de los mercados al ubicarse muy por encima de la cifra esperada y que infundió temores a una reducción del apoyo de la Fed a la economía.

Sin embargo, el dato de ventas minoristas, después del muy bajo de nómina no agrícola la semana pasada, respladó la postura del banco central, que sostiene que la inflación será transitoria y es sólo generada por la reapertura económica.

En el aspecto local, el peso mexicano se apreció después del anuncio de política monetaria del Banxico, que incluyó en su comunicado una advertencia de presiones inflacionarias que dificultaría la probabilidad de un recorte a su tasa en 2021.

jose.rivera@eleconomista.mx