El tipo de cambio logró su mejor nivel de este año, al llegar a una cotización de 17.2055 pesos por dólar hacia el cierre de las operaciones de este jueves, derivado del anuncio en Estados Unidos de un dato poco favorable sobre crecimiento económico.

En ese sentido, el Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense correspondiente al primer trimestre de este año registró un incremento de apenas 0.5%, cuando la mayoría de los analistas económicos esperaban un aumento por arriba de 1 por ciento.

El mal dato de la actividad económica de Estados Unidos permitió que los inversionistas comenzaran a especular con relación a que la Reserva Federal (Fed) será aun más cauta para tomar la decisión de aplicar un nuevo incremento en su tasa de referencia, previsto para la reunión de junio de este año.

El tipo de cambio peso-dólar ligó así su tercer día de baja consecutiva, acumulando una apreciación de 2.3%, aunque cabe destacar que desde su nivel más alto alcanzado (11 de febrero) de 19.4025 pesos, reporta una recuperación de 11.3% frente a la divisa estadounidense.

Adicionalmente, el dólar estadounidense mostró su peor nivel en casi 10 meses frente a la canasta de las principales divisas del mundo, en la que se encuentra la moneda mexicana, resultado de la apuesta que le están haciendo los inversionistas en torno al futuro de las tasa de interés de la Fed.

A raíz del dato poco favorable de crecimiento económico de Estados Unidos, el crudo referencial estadounidense, West Texas Intermediate (WTI), cerró con una ligera ganancia de 0.60%, para cotizar en alrededor de 45.60 dólares por barril, luego de tocar un máximo del año de 46.14 dólares por barril.

La divisa más apreciada durante la sesión de este jueves resultó el yen japonés, con una recuperación de 3.07%, seguido por el dólar neozelandés, con un avance de 1.68% y el real brasileño, que ganó 0.94 por ciento.

Estabilidad cambiaria

El subdirector de Mercados Financieros de Banco Santander, Salvador Orozco Peña, comentó que en el corto plazo, el tipo de cambio peso-dólar mostrará relativa estabilidad, con la expectativa de un rango de operación de entre 17 y 17.50 pesos por dólar.

Sin embargo, el especialista advirtió que existen algunos riesgos que podrían nuevamente generar presiones en la paridad cambiaria, como la inquietud que aún existe sobre el crecimiento económico de China y los problemas que aún existen en la eurozona para elevar la inflación.

ricardo.zamudio@eleconomista.mx