El oro concluyó la semana con una pérdida de 4.65%, al ofrecerse en 1,089.04 dólares por onza, lo que representó su mayor caída semanal en lo que va del año.

Banco Base estimó que la caída en el metal dorado se debió a la posibilidad de que la Reserva Federal estadounidense incremente la tasa de fondos federales en su junta de diciembre.

Asimismo, se debe a que la economía de Estados Unidos muestra un crecimiento saludable, de acuerdo con Janet Yellen, lo que impacta en la decisión sobre política monetaria.

A su vez, el cobre cerró con una pérdida de 2.65%, al cotizarse en cuatro 1,993.5 dólares por tonelada métrica, al registrar su menor precio desde agosto, ante la posibilidad de una desaceleración en la demanda del metal.

Lo anterior, después de la caída en las órdenes de fábrica y la producción industrial de Alemania, el tercer consumidor más grande del metal en el mundo.

Por su parte, el aluminio ganó 4.25%, al venderse en 1,508.75 dólares por tonelada métrica.

El cobre cayó por debajo de 5,000 dólares por tonelada el viernes, ante la escalada del dólar por alentadores datos de empleos en Estados Unidos que impulsaron las perspectivas de que las tasas de interés en Estados Unidos subirían por primera vez en casi una década.

Las pérdidas del cobre, no obstante, fueron limitadas, ya que algunos inversionistas se tornaron más positivos en torno a la demanda en China y Estados Unidos.

El cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres bajó 0.5%, a 4,987 dólares por tonelada, tras una pérdida de 2.4% en la sesión anterior. Más temprano, el metal alcanzó su menor nivel desde el 29 de septiembre, de 4,970 dólares.