Los precios del oro se consolidaron por encima de los 1,750 dólares por onza el jueves, ya que los temores a una reducción temprana de las compras de activos de la Reserva Federal se atenuaron, pero un dólar y unos rendimientos más sólidos limitaron las ganancias del metal precioso.

El oro al contado subió 0.1% a 1,753.05 dólares por onza. Los futuros del oro estadounidense también ganaron 0.1% a 1,755.10 dólares.

El oro había subido 1.3% el miércoles después de datos que mostraron que el aumento de los precios al consumidor en Estados Unidos en julio estuvo en línea con las estimaciones de los economistas y fue menor que en junio.

"Los alcistas han logrado estabilizar los precios del oro tras la reciente liquidación y, si los precios pueden seguir cotizando lateralmente a corto plazo, eso sugeriría que el reciente movimiento a la baja fue probablemente un mínimo de corto plazo", dijo Jim Wyckoff, analista senior de Kitco Metals.

El dólar le quitó brillo al oro, estabilizándose cerca de un máximo de cuatro meses, mientras que los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años repuntaron.

Los inversionistas también se centraron en los planes de gasto del presidente Joe Biden. El Senado de Estados Unidos aprobó el miércoles un plan presupuestario de 3.5 billones de dólares que siguió a la aprobación de un proyecto de ley de infraestructura de 1 billón de dólares.

La plata bajó 1.2% a 23.25 dólares la onza, mientras que el platino subió 0.7% a 1,024.74 dólares.