La OPEP y sus aliados se reúnen el lunes para debatir la cantidad de petróleo que deben liberar en un mercado al rojo vivo, donde las interrupciones de la oferta y la recuperación de la demanda han hecho que el petróleo supere los 80 dólares por barril.

El repunte del precio del petróleo, que ha alcanzado su nivel más alto en tres años, se ve agravado por un aumento aún mayor del precio del gas, que se ha disparado 300% y ha llegado a cotizar cerca de un equivalente a 200 dólares por barril debido a la escasez de suministro y la baja producción de otros combustibles.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados liderados por Rusia (OPEP+,) acordaron en julio aumentar la producción en 400,000 barriles diarios cada mes hasta al menos abril de 2022 para eliminar gradualmente los 5.8 millones de bpd de recortes existentes.

Cuatro fuentes de la OPEP+ dijeron a Reuters la semana pasada que los productores estaban estudiando la posibilidad de aumentar la producción más allá de lo previsto en el acuerdo, pero ninguno dio detalles sobre cuánto más o cuándo aumentaría la oferta.

El mes más cercano en el que podría producirse cualquier aumento es noviembre, ya que la última reunión de la OPEP+ decidió los volúmenes de octubre.

El aumento de los precios del petróleo, el gas, el carbón y la electricidad está alimentando las presiones inflacionarias en todo el mundo y frenando la recuperación.

Un alto asesor del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, se reunió con el príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, en Arabia Saudí la semana pasada para hablar de la guerra en Yemen, pero dijo que el petróleo también era "motivo de preocupación".

El viernes el precio del petróleo subió por encima de los 79 dólares el barril, a punto de alcanzar un máximo de tres años tocado esta semana, apoyado por la expectativas de que los ministros de la OPEP mantendrán un ritmo constante en su aumento de los suministros.