El 2022 será un año crucial en México en materia de inversión ambiental, social y de gobierno corporativo (ASG) porque las afores empezarán a pedir mayor información sobre estos temas a las empresas en las que decidan  invertir.

“En México estamos actualmente esperando el inicio del 2022 porque para los fondos de pensiones será obligatorio que se incorporen estos temas ASG en sus procesos y decisiones de inversión”, dijo Eduardo Atehortua, director de los Principios para la Inversión Responsable (PRI) para América Latina.

Al moderar el panel virtual “Tendencias ASG en el mercado de valores”, organizado por la Bolsa Institucional de Valores, Eduardo Atehortua resaltó que la región de Latinoamérica está ganando terreno en la implementación de mejores prácticas en materia de ASG.

Mencionó, como ejemplo, que los reguladores financieros en Perú cerraron filas para impulsar este tipo de inversiones entre los fondos de pensiones.

Si bien, el crecimiento de América Latina está impulsado por los fondos de pensiones, las aseguradoras aun deben recorrer un gran camino para seguir aumentando el interés por la inversión responsable.

Reiteró que estas acciones no son una tendencia, sino “algo que ya está pasando; ahora debemos atacar la falta de información ASG para que las compañías que busquen financiamiento en el mercado público empiecen a reportar sus estrategias y acciones en esta materia a los inversionistas”.

Aumento importante

Durante el foro virtual, Samantha Ricciardi, directora de BlackRock México, enfatizó que la inversión a proyectos ASG ha aumentado más del 40%, para alcanzar 3,200 millones de dólares, por lo que ya no debería considerarse una tendencia porque la demanda está creciendo.

Comentó que están trabajando con el sector agrícola de México y con los fondos de pensiones para impulsar la inversión ASG.

En el panel también participó Karina Ramírez Arras, jefa de la Unidad de Ingresos no Tributarios de la Secretaría de Hacienda, quien habló de la  reciente incursión de México en este mundo de inversiones con su reciente emisión del bono soberano sostenible ligado a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), por 750 millones de euros.

“La emisión del bono no es algo aislado (...) hace dos años lanzamos una agenda de finanzas verdes con esta iniciativa que se terminó implementando en el presupuesto 2020”, dijo Karina Ramírez.

judith.santiago@eleconomista.mx