México e Israel resultaron las segundas economías más dinámicas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) el año pasado, apenas detrás de Estonia.

Según estadísticas de la Organización, entre los países de la OCDE que han difundido ya sus registros oficiales del PIB anual, los líderes del crecimiento económico del grupo resultaron: Estonia, México, Israel, Corea y Eslovaquia.

Aun cuando estos países registraron tasas de crecimiento anual en el 2011 que van de 5.2% para el caso de Estonia a 3.3% observado en Eslovaquia, pasando por 3.9% de México e Israel, el tamaño de su economía no tiene el peso suficiente para contrarrestar la desaceleración del conjunto.

De acuerdo con José Luis de la Cruz, especialista del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de México, el desempeño de las economías emergentes miembro de la OCDE refleja que ninguna de ellas ha sufrido una crisis financiera próxima o similar a la que en cambio sí han vivido las desarrolladas que forman parte de la Organización.

Además evidencia que el tamaño de las economías como México, Israel, Estonia o Eslovaquia, que fueron los líderes del crecimiento en la OCDE, no compensa el deterioro de los demás países porque son economías más pequeñas.

Al difundir sus estadísticas trimestrales, correspondientes al último cuarto del 2011, la OCDE evidenció que las economías de la eurozona junto con la de Japón frenaron la recuperación que había registrado el PIB conjunto de los 33 países de la OCDE en el trimestre previo.

La Organización informó que el PIB de los países miembro se expandió 1.8% en todo el último trimestre del 2011, lo que es inferior a 3.1% de crecimiento que registró la actividad productiva conjunta en el mismo lapso del año previo.

Tal como lo explica David Mackie, economista de JP Morgan, este deterioro es resultado del proceso de desapalancamiento que ha iniciado en las economías industrializadas, la aplicación de las medidas que pretenden corregir los desequilibrios públicos de los gobiernos y la debilidad de la industria.

EUROPA BAJO CERO

En las estadísticas de la OCDE se observa que la producción de la eurozona y la Unión Europea se contrajo por primera vez desde el segundo trimestre del 2009 en 0.3 por ciento.

En el comparativo trimestral se evidencia que al menos desde el tercer trimestre del 2010 las economías del viejo continente se mantuvieron con anémicos crecimientos de apenas 0.1 a 0.8%, para terminar por caer en el terreno negativo para el último cuarto del año pasado.

Para ilustrar la situación de las economías europeas basta observar que sólo Francia registró un crecimiento marginal de 0.2% en los últimos tres meses del año, mientras los demás países de la eurozona sufrieron contracciones.

DÉBIL G-7

Visto por grupos de países, resulta que las siete mayores economías registraron un crecimiento marginal de 0.2% en el último trimestre del 2011, dato que contrasta negativamente con 0.9% que en conjunto promediaron el año previo. De este grupo, sólo Francia y Estados Unidos lograron datos positivos. La economía francesa creció 0.2% en el último cuarto mientras la de EU registró un dato positivo en 0.7 % en el mismo lapso.

 ymorales@eleconomista.com.mx