“A mayor riesgo, mayor rendimiento” es una máxima muy utilizada al momento de invertir —incluido en el mercado de capitales—, aunque no forzosamente se cumple la regla.

“En varios periodos de tiempo, sistemáticamente, las acciones altamente volátiles no han retribuido lo que su riesgo debería dar”, explicó Juan Sebastián Caicedo, director de Portafolio de renta variable cuantitativa de Seeyond, filial de Natixis IM.

Seeyond tiene alrededor de 8,700 millones de dólares en activos bajo administración.

En un periodo de alza de mercado, las acciones altamente volátiles tendrán la posibilidad de dar rendimientos interesantes. El problema vendrá cuando el mercado corrija.

“Si eres alguien que asume riesgo, de manera regular, ya sea apalancándote o buscando acciones con alto beta, usualmente en las épocas en que el mercado es alcista vas a ganar bastante (...) Cuando llega el evento de caída, si no se cambiaron las variables, a quien asumió mucho riesgo le va a ir muy mal”, dijo Caicedo.

La volatilidad y la presión bajista regresó este año con fuerza. En enero, el S&P 500 —índice que engloba a las emisoras más grandes por valor de mercado en Estados Unidos— registró 14 máximos históricos y después marcó una caída de 10.15% en apenas nueve sesiones.

Además, los movimientos diarios del índice han sido más abruptos, respecto al año pasado. De las 96 jornadas que van del 2018, en 33% de ellas el S&P 500 se ha desplazado más de 1% (ya sea de incremento o de caída). En el mismo lapso del año pasado, el S&P 500 sólo se desplazó más de 1% en cuatro jornadas.

Hace casi una década Seeyond se propuso poner en marcha un portafolio de mínima varianza. “Pretendemos que no haya otra cartera que tenga un riesgo menor en renta variable que la nuestra (...) para esto se deben incluir acciones que en su mayoría tengan poco riesgo y que tengan correlaciones bajas entre sí”, detalló Caicedo.

Una de las estrategias de mínima varianza de Seeyond fue el Fondo Cotizado en Bolsa (ETF, por su sigla en inglés), de acciones internacionales de mínima volatilidad. En lo que va del año, dicho ETF presenta un rendimiento de 1.69%, superior a lo que han hecho dos de los índices más representativos de Estados Unidos: el S&P 500 (+1.47%) y el Promedio Industrial Dow Jones (-0.02 por ciento).

La estrategia va más allá del ETF y tienen fondos europeos, estadounidense y asiáticos, entre otros.

Las preocupaciones

Los movimientos abruptos del mercado responden a factores como políticas monetarias más restrictivas de bancos centrales (como Estados Unidos, Europa y Japón) o la estabilización de creación de crédito en China.

“No son muchos los eventos que concibo como importantes. Además, muy poca gente empieza a hablar de empresas o sectores en particular; seguimos metidos en temas muy macroeconómicos”, dijo Caicedo.

mario.calixto@eleconomista.mx