Las altas expectativas que provocó la Oferta Pública Inicial (OPI) de acciones de la plataforma de taxi Lyft llevaron a los bancos colocadores a fijar un precio por acción por encima incluso de la banda alta que se barajaba.

Así, el gran rival de Uber comenzó a cotizar el viernes pasado en 72 dólares, permitiendo a la compañía recaudar más de 2,200 millones de dólares, provocando dudas entre los inversionistas.

El lunes, en su segunda jornada en Wall Street, las acciones de Lyft se intercambiaban por debajo de su precio de salida, tras caer hasta 11.85%, a 69.01 dólares al cierre de la sesión bursátil. La tecnológica ganó 8.7% en su primera sesión en el NASDAQ.

El decepcionante estreno de Lyft sirve de aviso para las próximas tecnológicas que preparan su salida a Bolsa, especialmente Uber, que planea comenzar a cotizar este año, con un valor de capitalización bursátil que podría superar los 150,000 millones de dólares.

La caída de Lyft refleja la necesidad de los bancos colocadores de acertar con el precio en un momento de renovado interés por el sector tecnológico, pero también de crecientes suspicacias.

Aun así, y a pesar de la caída de Lyft alcanza una capitalización de 23,000 millones de dólares, cifra significativa para una empresa que perdió cerca de 1,000 millones de dólares el año pasado por la guerra de precios con Uber, y que facturó algo más de 2,000 millones de dólares. En comparación, Twitter, que ya gana dinero, se valora en 25,500 millones de dólares en Bolsa.

Decepcionó

Ayer se intercambiaron más de 41.5 millones de acciones de Lyft, cifra muy por encima de las 32.5 millones que la compañía vendió el viernes en su OPI, pero menos que las 71.5 millones del viernes.

Analistas explicaron que así no funcionan las OPI. Típicamente los inversionistas hacen que la acción suba fuertemente y luego la fiebre disminuye, creando mucha volatilidad para la acción, incluso cayendo un poco debajo de su valor inicial.

Sin embargo, que una emisora pierda como lo hizo Lyft en apenas su segundo día cotizando en NASDAQ, incluso cayendo por debajo de su precio de salida, significa que los inversionistas son escépticos sobre su elevada valuación.

Los inversionistas podrán enfrentarse a periodos de volatilidad, pues sólo 11% de las acciones de Lyft están a la venta, y el resto está asegurado hasta dentro de seis meses.

Cuando el periodo de aseguramiento venza, muchos empleados e inversionistas tendrán la primera oportunidad para vender sus acciones.

El riesgo para los inversionistas que mantengan las acciones es que estas inundarán el mercado y no habrá las suficientes personas para cubrir la demanda.

Slack escoge al NYSE para un listado directo

la plataforma de comunicación en equipo Slack planea un listado directo de sus acciones en la Bolsa de Valores de Nueva York (NYSE, por su sigla en inglés) durante el verano, según publicó Business Insider citando a su vez a The Wall Street Journal.

De llevarse a cabo, Slack sería la segunda gran compañía tecnológica, después de  Spotify, en listar sus acciones de dicha manera, en lugar de una Oferta Pública Inicial (OPI) de acciones tradicional.

Un listado directo difiere de una OPI tradicional porque evita conseguir inversionistas con anticipación y permite que sea el propio mercado el que fije el precio de salida de la acción.

Esto permitirá a Slack ahorrarse fuertes gastos por las tarifas que implica el proceso. También dará a los títulos una mayor liquidez, al evitarse los periodos de aseguramiento asociados con una OPI tradicional.

Hay algunos riesgos en los listados directos.

Por ejemplo, mientras que la plataforma es reconocida y tiene un valor de capitalización aproximado de 7,000 millones de dólares, existe la posibilidad de que la demanda por las acciones sea débil sin el apoyo de los bancos colocadores, que hacen a su vez el trabajo de promoción. (Con información de Business Insider)

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