El principal índice bursátil mexicano, el IPC, cerró el trimestre con un nuevo máximo histórico y un alza acumulada de 1.7%, impulsado por el buen ánimo posterior a los acuerdos alcanzados en la cumbre europea.

De esta manera, en la primera mitad del año y pese a la volatilidad, el IPC acumuló un avance de 8.42 por ciento.

Al cierre de la sesión del viernes, el IPC se ubicó en 40,199.55 puntos, lo que significó un avance de 1.42% y seis sesiones de ganancias al hilo. Así, en junio rindió 6.14%, su mejor mes del año.

El mercado accionario mexicano mostró una jornada positiva previa a las elecciones presidenciales, ante un optimismo generado por noticias provenientes de Europa.

Al igual que el resto de los mercados a nivel mundial, la Bolsa Mexicana de Valores fue impulsada por el acuerdo al que llegaron los líderes de la eurozona en la cumbre , respecto del plan de crecimiento y la recapitalización de la banca, explicó Monex.

Los líderes de la zona euro acordaron medidas de emergencia para bajar los costos de endeudamiento de Italia y España y se comprometieron a crear, a fines de este año, un órgano único que supervise los bancos de la Unión, el primer paso hacia una unión bancaria europea, indicó Invex Casa de Bolsa.

No obstante, tras la menor aversión al riesgo con que concluyó la semana, anticipa una toma de utilidades en emisoras defensivas, como son aquellas ligadas al consumo.

PESO, MEJOR JORNADA EN OCHO MESES

La menor aversión global al riesgo, los sólidos fundamentales de la economía mexicana y las positivas expectativas electorales en el país continuaron soportando la apreciación cambiaria al cierre de la semana pasada. El peso cerró el trimestre con su mejor desempeño diario de los últimos ocho meses.

La moneda nacional se apreció 2.67% el viernes, para ubicarse en 13.3396 unidades por dólar en su cotización spot. Ésta fue la mejor sesión para el peso desde el 5 de octubre del año pasado, cuando ganó 3.5 por ciento.

Los acuerdos en Europa motivaron a los mercados a nivel internacional, pero en especial a las monedas emergentes frente al dólar, incluido el peso, mencionaron analistas de Santander.

Durante junio, el peso recuperó 6.7%, lo que permitió acotar su depreciación al segundo trimestre del año a 4.5 por ciento. Mientras que el real brasileño ganó 0.7% en junio y se depreció 9% entre abril y junio.

Dada la reciente apreciación, analistas de Santander consideraron que con la baja en las tasas de interés en Estados Unidos y el actual nivel del tipo de cambio, se mantendrán el atractivo del mercado de dinero en el exterior y los flujos de inversionistas extranjeros.

La mayor fortaleza del peso frente a sus pares en el exterior también estuvo relacionada con la calma que antecedió a las elecciones de ayer. Parte del alza relativa del peso es debida al factor electoral , indicó Banorte-Ixe.

Creemos que los inversionistas comenzaron a descontar una mayor probabilidad de que el sólido manejo macro continuará y que será posible avanzar en la agenda de reformas estructurales en el futuro cercano , explicó el grupo financiero.

En las últimas dos contiendas electorales, el peso se depreció 4.5 y 7.7% en el trimestre que precedió a los comicios, según reveló un ejercicio de Banorte-Ixe. En los siguientes 12 días, el peso se apreció 5.2% en el 2000 y 3.8% en el 2006.

Esto refuerza la idea de que, a pesar de que algún otro de los múltiples factores que afectan al peso también pudo haber contribuido significativamente a explicar los movimientos observados, la menor prima de riesgo político también jugó un importante papel para explicar la subsecuente apreciación , concluyó la firma financiera.

(Con información de Ana Valle)