La multinacional estadounidense Johnson & Johnson (J&J) perdió 5,677 millones de dólares en valor de mercado este martes en la Bolsa de Nueva York, pues sus acciones cayeron 1.34% a 159.48 dólares cada una.

Lo anterior, luego de que la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos detuviera la distribución de la vacuna contra el Covid-19 fabricada por J&J.

Además, la emisora anunció su decisión de “retrasar el despliegue" de su vacuna monodosis contra el Covid-19 en Europa tras la decisión de las autoridades sanitarias estadounidenses de recomendar "una pausa" en su uso.

La noticia de la suspensión de la vacuna de J&J favoreció el rendimiento de Moderna, ya que sus títulos avanzaron 7.40%, pasando de 139.4 a 149.71 dólares por acción, y una ganancia en valor de mercado de 4,121 millones de dólares en una jornada.

La farmacéutica más favorecida en la sesión en el mercado bursátil fue la estadounidense Novavax, que ganó 10.48% en Wall Street. Sus títulos pasaron de 175.65 dólares el lunes hasta los 194.66 dólares este martes, con 1,404 millones de dólares agregado a su valor de mercado.

Otra de las grandes ganadoras de la jornada fue el laboratorio alemán BioNtech con 6.67% de alza, mientras que Pfizer, la firma con la que desarrolló la vacuna, registró un movimiento volátil y terminó con 0.51% de incremento

Por su parte, la británica AstraZeneca cayó 0.47%, mientras que el laboratorio francés Sanofi también perdió 0.73% en la Bolsa de Paris.

Durante la jornada en Wall Street, las acciones de J&J alcanzaron un valor mínimo de 156.52 dólares,  una caída de hasta 3.16% respecto a los 161.63 dólares en que cotizaron la jornada previa.

“Más allá de una anulación de la vacuna, es una suspensión en donde van a empezar un proceso de revisión en algunos casos que pudiera encontrarse afectaciones a personas, pero no representa una anulación como tal de la vacuna”, dijo Carlos Hernández, analista bursátil de Casa de Bolsa Masari.

“Se puede generar una perspectiva negativa por la población, pero no es que este saliendo del mercado, sino que los resultados posiblemente van a seguir sugiriendo que el beneficio de que se siga distribuyendo la vacuna va a ser mayor en contraste a alguna situación coyuntural que está generando la inyección”, explicó.

El segundo punto, añadió, es que posiblemente el gobierno tenga que regular nuevamente la vacunación con este medicamento en un corto o mediano plazo, aunque “no creo que se vaya a extender por mucho tiempo la suspensión”, dijo.

Cuestión de reputación

Luis Alvarado, analista de capitales de Banco Base, comentó que “En lo que le podría afectar es en las valuaciones, por lo tanto, la reputación de la vacuna es muy importante en sus flujos, ya que si la vacuna tiene un problema de que ocasiona efectos secundarios adversos en los pacientes, es un riesgo de reputacional y podría no vender tanto porque el paciente va a preferir la vacuna de otra empresa que no tuvo reacciones adversas”.

“No se tiene ninguna certeza de que los síntomas de trombosis sean un efecto secundario de la vacunación, puesto que tampoco se sabe de que cuando el paciente se aplicó la vacuna, era positivo a Covid- 19”, dijo  José Alfonso Méndez, médico general de la Secretaría de Salud.

De acuerdo con las autoridades estadounidenses, se registraron seis casos de pacientes afectados con trombosis y sólo un deceso, esto entre los más de 6.8 millones de dosis administradas, y los síntomas aparecieron entre 6 y 13 días después de la inyección de J&J.

ariel.mendez@eleconomista.mx