Un tema que los inversionistas no deben dejar de lado es el de buscar los mejores instrumentos para capitalizar determinada idea de inversión. El vehículo utilizado para implementar una estrategia puede ser tanto o más importante que la calidad de la estrategia en sí misma. Mientras mayor cantidad de instrumentos conozca y utilice el operador, mejores serán sus posibilidades de encontrar la mejor forma para poner en práctica sus ideas.

Antes que nada, conviene dejar en claro la diferencia conceptual entre una idea de inversión y su mecanismo de implementación: una idea es una teoría acerca de una posibilidad para ganar dinero. Por ejemplo, podemos pensar que los precios del petróleo van a subir en los próximos días y podemos ganar dinero apostando a que esos precios subirán. La implementación responde a cómo apostar a los precios del crudo, algo que puede hacerse con diferentes ETFs, con futuros, CFDs de ETFs, CFDs de futuros, con opciones de diverso tipo, o incluso, con divisas.

Dependerá de varias cuestiones en particular cuál será el método más conveniente para cada operador. Sin embargo, conviene tener en claro cuáles son las ventajas y desventajas de cada instrumento, para poder así seleccionar el más indicado. En el caso del petróleo, hay que prestar atención a las particularidades de sus ETFs, que los convierten en un vehículo poco eficiente para esta estrategia.

Los ETFs de petróleo, como el famoso United States Oil Fund (USO) no respaldan su cartera con el commodity físico, sino que sus activos están respaldados por contratos a futuro de petróleo, lo cual sucede porque tendría un costo económico muy alto almacenar grandes cantidades de petróleo para implementar un ETF a comparación de comercializar ese commodity en los mercados energéticos. La cuestión de que el ETF esté respaldado por futuros en lugar de commodities físicos tiene un costo para el inversionista.

Básicamente, cada vez que el ETF necesita cambiar los vencimientos de sus futuros por contratos a plazo más largo incluye en un costo llamado contango. Este costo tiene que ver con la cuestión de que los futuros de petróleo de largo plazo suelen ser más caros que los de corto plazo, y si bien su influencia varía según los momentos, con el tiempo puede llegar a ser una variable que influya de manera negativa en el retorno del inversionista.

Por lo tanto, el operador que busque algún instrumento para posicionarse a favor de una subida de los precios del petróleo, bien podría dedicarse a buscar una alternativa que no tuviera ese costo asociado, tal vez un ETF de acciones petroleras, como el Energy Select Sector SPDR (XLE). Los precios de las acciones petroleras tienden a subir cuando sube el precio del petróleo; si bien no se mueven exactamente igual, la correlación es bastante alta, y los ETFs como XLE no tienen asociado el costo proveniente del contango.

Incluso, en el mercado de divisas se pueden realizar apuestas a favor del incremento del precio del petróleo. Por ejemplo, apostando a la revalorización del dólar canadiense, mediante una venta del cruce dólar estadounidense - dólar canadiense (USDCAD). Como Canadá es un fuerte exportador de hidrocarburos, su moneda tiende a apreciarse cuando suben los precios de éstos. De nuevo, la correlación no será perfecta, pero sí bastante alta.

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