Los brotes de pánico que registran los mercados a causa de la propagación del coronavirus ya alcanzó a las empresas más vinculadas con el consumo. Las restricciones al transporte, el temor a problemas de suministro y el deterioro en las perspectivas económicas hacen mella en las compañías ligadas al consumo.

Sólo firmas europeas como el gigante francés de alimentos Danone y el británico de bebidas espirituosas Diageo lanzaron nuevas advertencias sobre el impacto que tendrán en sus cuentas las medidas excepcionales adoptadas contra el coronavirus.

Dentro del sector consumo, Inditex destaca entre los valores más castigados del Ibex desde el inicio de la semana. Sus acciones perdieron 6.23% el lunes, coincidiendo con la nueva dimensión de las alertas sobre el coronavirus al acelerarse su propagación en países como Corea, Japón e Italia.

El grupo gallego cuenta con 387 tiendas en Italia, 146 en Japón y 63 en Corea. Los tres países suman cerca de 600 tiendas, una cifra similar a la que ostentan en China. La suma de estos cuatro mercados representa cerca de 16% de todas las tiendas de Inditex.

El martes las acciones del gigante textil cayeron otro 1.04% y perdieron 3 por ciento. En sus mínimos intradía tocó 28.24 euros, más de 10% por debajo de los 31.59 euros con los que cerró el viernes. Esta caída de los tres últimos días se traduce en pérdidas de hasta 10,000 millones de euros en términos de capitalización bursátil. Su valor en Bolsa cayó a 88,300 millones de euros, frente a los 98,455 millones con los que finalizó el viernes.

Los analistas revisan sus perspectivas de negocio sobre las empresas de consumo, y Berenberg se enfocó el miércoles en Inditex. La firma de inversión alemana, una de las más bajistas sobre Inditex en los últimos tiempos junto a Credit Suisse, mantiene unas perspectivas adversas sobre el comportamiento en Bolsa del gigante textil español.

Berenberg ajustó ligeramente al alza su valoración, desde los 22 euros por acción. Pero el nuevo precio objetivo, 23 euros, supone un potencial bajista de 21% respecto al cierre del martes. Su valoración quedó muy lejos del precio objetivo medio que baraja el consenso del mercado, 30.21 euros por acción, a falta justo de tres semanas para la publicación de sus resultados.