"Es la era de los tipos bajos". Es una de las frases más repetidas a la hora de hablar de economía y mercados, una descripción del panorama de la Europa de después de la crisis, pero, ¿qué papel tienen los tipos de interés y cómo afectan a inversionistas y particulares?

Los tipos de interés son el pulso de la economía, el precio mínimo al que los bancos piden prestado a la autoridad monetaria correspondiente para luego distribuir ese dinero al resto de agentes. A partir de ellos se determinan las rentabilidades de los activos y, sobre todo, los costes de financiación de países empresas y familias.

Los tipos son fijados por los bancos centrales, como el Banco Central Europeo o la Reserva Federal, para estimular la economía en tiempos de crisis (bajándolos y facilitando las condiciones de financiación) o evitar su recalentamiento en época de bonanza (subiéndolos y limitando el endeudamiento).

Nunca antes habían estado en Europa los tipos tan bajos, al 0%, síntoma de que el crecimiento y la inflación de la región son todavía débiles. La recuperación avanza y, poco a poco, los países abandonan la crisis financiera. EU ha llevado a cabo dos subidas de tipos ya, pero los expertos creen que a la zona euro le queda un largo camino aún.

"Estimamos que el BCE no subirá los tipos de interés hasta 2019", sostiene Víctor Echevarría, doctor en Economía y analista macroeconómico de AFI. Para el experto, que la inflación de la eurozona llegue al objetivo del 2% es una necesidad antes de subir los tipos de interés porque, de lo contrario, "la deuda sería impagable y correríamos el riesgo de volver a entrar en recesión".

"No ha llegado el momento en el ciclo económico para acometer una subida de tipos de interés en Europa. Atendiendo a las previsiones del BCE, el alza del precio del dinero debería producirse bien entrado el 2018 o más adelante", explica asimismo Enrique Lluva, subdirector de renta fija de Imantia Capital.

Lluva considera que, antes de tocar los tipos, herramienta por antonomasia de los bancos centrales, el BCE tendrá que retirar las medidas no convencionales. Desde marzo de 2015, la institución europea compra enormes cantidades de deuda pública y corporativa para reducir los costes de financiación y estimular la actividad, un plan que, en su última reunión, amplió hasta diciembre de 2017. El nivel al que se sitúan los tipos de interés es esencial para los distintos activos.

Así afecta a su hipoteca. En España, más de un 90% de las hipotecas a tipo variable se encuentran referenciadas al índice euribor, creado a partir de datos diarios sobre el tipo de interés al que un gran número de bancos europeos dicen concederse préstamos a corto plazo entre ellos.

Este índice, estrechamente relacionado con el precio del dinero fijado por el BCE, cerrará 2016 en terreno negativo, en el -0.08%. "Cuando se suban los tipos de interés, las familias volverán a pagar más por su hipoteca a tipo variable", indica Echevarría.

Hasta entonces, la variación será menor aunque se acerque el momento. "Creemos que, a finales de 2018, el euribor se situará en el 0.7%", señala Lluva que explica que esto se debe a que la deuda a corto plazo, como el euribor, se mueve por las variaciones reales en los tipos de interés y no por las expectativas.

Así afecta a sus depósitos. A día de hoy, la rentabilidad de los depósitos, ligada a los tipos de interés es prácticamente nula. Según datos del Banco de España, el retorno medio ofrecido por este vehículo de inversión conservador es de apenas un 0.13%.

Según los expertos, esta situación no va a cambiar en el corto plazo pues, como el euribor, los depósitos son deuda a plazo más corto, determinada por los movimientos reales en el precio del dinero. "A ello hay que sumarle que los depósitos son la vía a través de la cual se financian los bancos y, hasta dentro de tres años como mínimo, tienen barra libre a cargo del BCE como una de las medidas extraordinarias". Así, los expertos apuntan a que la rentabilidad de los depósitos permanecerá baja incluso con el alza de tipos.

Así afecta a sus bonos. Muchos inversionistas conservadores migraron sus ahorros de los depósitos hacia los bonos (títulos de deuda) en busca de un mayor retorno. Ahora, los precios de estos activos, denominados de renta fija pero cuyo precio es únicamente fijo al vencimiento de la deuda, han caído con fuerza al ritmo al que se ha elevado la previsión de subidas de tipos en EU. En apenas unos meses, los bonos europeos han perdido casi un 4% de su valor. "Esto ocurre con el alza del precio del dinero en EU, imagina cuando sea en Europa", indica Lluva.

Con los tipos de interés en un nivel alto, eso sí, la nueva deuda emitida ofrecerá jugosas retornos a través de los cupones que podrían compensar las caídas.

Así afecta a sus acciones. Tradicionalmente, una subida en los tipos de interés provoca una huida del capital desde la renta variable (las acciones) a la nueva deuda por la rentabilidad del cupón. Sin embargo, en los niveles actuales en los que se encuentran los tipos, un pequeño alza podría no generar estos efectos.

"El punto de fricción de los tipos de interés con la Bolsa se encuentra alrededor del 3%. En Europa se tardará muchísimo en llegar a ese nivel y, hasta entonces, el alza del precio del dinero podría ser hasta positiva porque implicaría que la economía va bien", sostiene Lluva.

estrategias@eleconomista.mx