Grupo Bafar, una de las principales empresas de alimentos en México dueña de marcas Sabori y Campestre, es optimista y confía crecer doble dígito en 2019, ello a pesar de expectativas de menor crecimiento económico en el país y del entorno de incertidumbre para las inversiones.

El contralor corporativo de la empresa, Luis Carlos Piñon Reza, manifestó que su confianza está respaldada por la diversificación de sus negocios concentrados en industrias “defensivas” a ciclos económicos, como la de alimentos.

Bafar, nació a finales de 1983 y tiene su sede en el estado de Chihuahua. Opera negocios en los sectores de alimentos, financiero, inmobiliario y agropecuario.

“Las perspectivas que tenemos es que Bafar seguirá creciendo doble dígito, aún con las preocupaciones por la economía”, sostuvo Luis Piñon.

México, dijo, ha pasado por crisis económicas como la de 1995, 1998, así como las del 2008 y 2012, en todos estos años el Grupo siempre ha encontrado oportunidades de inversión.

“Vemos que este es un año en donde la desaceleración se está presentando cada vez más, nos preocupan ciertos indicadores, pero en la parte del consumo nos sentimos confiados porque al final la gente sigue alimentándose”, manifestó.

“Lo que puede pasar en una industria como la de nosotros, prosiguió, es que puede haber un cambio de productos que pueden ser de menor valor agregado o más económicos”.

En este año el Grupo prevé inversiones en capital por 600 millones de pesos que destinará a aumentar su capacidad de producción y para aperturas de puntos de venta, entre otros planes.

Bafar, con presencia en toda la República Mexicana y el sur de los Estados Unidos, sigue diversificando sus negocios. Ahora va tras la producción de nuez.

Chihuahua es el principal productor y exportador del fruto seco en México, concentra 63% de la producción nacional, que alcanza 154,800 toneladas. En esta entidad federativa tiene su sede Bafar.

“El Grupo está en las evaluaciones y ahora no podemos dar números, ni cifras, pero queremos ser un jugador relevante en el futuro (...) La nuez tarda ocho años en producir y nosotros estamos en el séptimo año de producción, tan solo un árbol tienen márgenes del 80%”, explicó el contralor corporativo.

Blindados, a la espera del T-MEC

Luis Piñon dijo que aunque les preocupan los nuevos términos del acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), confían en que se llegue a un buen arreglo.

Detalló que la industria de alimentos y los grandes productores de productos cárnicos y lácteos dependen de materias primas de importación como la carne de cerdo, papa congelada y queso, que sufrieron una nueva imposición arancelaria de 20% por parte del gobierno mexicano hacia el mercado de Estados Unidos.

Sin embargo, se anticiparon a este efecto y diversificaron la red de proveedores, sustituyendo a los estadounidenses por proveedores de Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Chile, Brasil y Argentina.

“Hemos logrado mitigar el efecto de los aranceles impuestos y aunque tenemos cierta preocupación de que se sigan gravando las fronteras con el tema logístico, tenemos confianza de que se llegue a un buen arreglo”, puntualizó el entrevistado.

Acciones en “manos firmes”

Grupo Bafar es una empresa de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) desde 1996. Sin embargo, son títulos de poca bursatilidad o liquidez porque están en “manos firmes”, es decir, entre un grupo de inversionistas patrimoniales que apuestan a la empresa a largo plazo y difícilmente quieren deshacerse de sus acciones.

“Tenemos un grupo de inversionistas que no compran ni venden, son más institucionales y patrimoniales que buscan una inversión de largo plazo con una rentabilidad como la que hemos mostramos de 2,000%, desde que salimos a Bolsa”, aseguró Piñón Reza.

Las acciones de Bafar cotizan a un precio de 41 pesos por unidad. En lo que va de este año se han apreciado 28 centavos o un 1.3 por ciento.

El controlador de Grupo Bafar dijo que desde su debut en Bolsa, sus ventas han registrado un crecimiento anual compuesto de casi 17% y cada año crecen a doble dígito.

En el 2018, la empresa reportó ventas cercanas a 13,864 millones de pesos, un crecimiento de 8.9% respecto al 2017 y generó 1,403 millones de pesos de EBITDA, resultando 13% mayor al año previo, de acuerdo con su reporte anual.

Después de Sigma Alimentos, Bafar se coloca como entre el segundo y tercer jugador en la industria de productos lácteos y cárnicos en México, dijo Luis Piñon.

El 80% de los productos que venden Grupo Bafar son producidos por la propia empresa y son dueños de la cadena de tiendas CarneMat, en donde distribuyen sus productos. Tiene 22 centros de distribución en todo el país y más de 500 camiones refrigerados, además de 14 plantas en Chihuahua y 11 en Michoacán de carnes frías, empalizados, panadería, marinados, ensaladas.

erp