Fibra Upsite, el fideicomiso de inversión en bienes raíces de reciente listado en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), prepara el desarrollo de tres parques industriales en donde albergará espacios compartidos o de coworking para pequeñas y medianas empresas, un nuevo concepto en el mercado inmobiliario mexicano.

Los proyectos se localizan en el Estado de México, Guanajuato y Chihuahua, en total comprenden un área rentable de más de 153,000 metros cuadrados.

“El primer coworking va a estar en Naucalpan, Estado de México, inicialmente albergará pequeñas y medianas empresas y con el tiempo también va a ser para startups, porque al principio no podemos tomar mucho riesgo”, explicó el director general del fibra inmobiliario, Rodolfo Balmaceda.

Dijo que serán prudentes con el desarrollo de ese nuevo modelo de negocios en el país, por lo que inicialmente sólo estarán incluyendo el concepto en tres de los cinco proyectos que están por arrancar.

“El coworking inmobiliario, aunque ya ha sido probado en el mundo, es nuevo en México, por lo que inicialmente concentraremos 20% de nuestro portafolio de propiedades al coworking industrial”, precisó.

Prevé que en un lapso de 24 a 36 meses estará estabilizada gran parte de los proyectos que desarrollarán con los recursos levantados con la Oferta Pública Inicial (OPI) en la BMV, en junio de este año.

Bajo este concepto, dijo, las empresas conviven debajo de un mismo techo, coproducen y crean ambientes de innovación, son conceptos relativamente nuevos que también los inversionistas tienen que explorar.

Transformación

La firma global de consultoría en bienes raíces JLL asegura que el coworking está transformando el sector de bienes raíces, favorecido por las empresas de nueva creación, emprendedores y startups, así como empresarios que buscan una solución flexible y colaborativa en el lugar de trabajo.

“El coworking se centra en crear espacios que apoyen la colaboración, intercambio de conocimiento, innovación y la experiencia del usuario. La demanda está siendo impulsada por el crecimiento de industrias creativas y tecnológicas, así como la naturaleza cambiante del trabajo”, citó JLL en un documento.

En su debut en el mercado local, Upsite captó 555 millones de pesos, lo que la coloca como la emisión más pequeña hasta ahora registrada, en términos de recaudación en el sector mexicano de fibras.

Balmaceda sostuvo que cuando una empresa se vuelve pública “se le abren muchas puertas”. Aunque arrancan con cinco proyectos de desarrollo de parques industriales, con una área bruta rentable de 223,731 metros cuadrados, tienen una lista con más oportunidades para continuar con invirtiendo y desarrollando proyectos en el mercado inmobiliario industrial.

Sus planes en los siguientes dos a tres años son invertir alrededor de 2,200 millones de pesos. Estos recursos provienen de lo recaudado con su listado en la BMV, de la aportación de terrenos, más otra proporción de flujo de efectivo y deuda.

“Queremos ser muy prudentes con lo que vamos a desarrollar, no queremos comernos al país en un entorno de tanta volatilidad (por lo que) vamos a arrancar con el desarrollo de cinco parques industriales”, comentó el director general de Fibra Upsite.

El fideicomiso de inversión en bienes raíces es el segundo que surge en México con un enfoque puro de desarrollo y el primero dedicado a la edificación de parques industriales, especialmente para su arrendamiento a pequeñas y medianas empresas que operan en el país, un nicho que demanda atención.

“Hay historias fantásticas de empresas mexicanas pequeñas y medianas que lo que necesitan es que alguien las ayude a mudarse para operar en instalaciones de calidad”, aseguró el directivo del fideicomiso

Sostuvo que las pequeñas y medianas empresas (pymes) “están atrapadas”, porque se les complica obtener financiamiento accesible e instalaciones modernas y certificadas para operar.

De ahí que la oferta de Upsite resulta en un ganar-ganar no sólo para la emisora sino para las pymes y para los inversionistas, comentó el directivo del fibra más pequeño del mercado mexicano.

“Somos un facilitador. A través del fibra levantamos los recursos del fondo de las pensiones de los trabajadores mexicanos para darles a las pymes la infraestructura que necesitan”, enfatizó.

judith.santiago@eleconomista.mx