El Euro se hundió a un piso de 16 meses el lunes, debido a que el impacto de la guerra comercial entre Washington y Pekín sobre Europa dominaba el sombrío ánimo de los inversionistas.

El sector manufacturero alemán, dependiente de las exportaciones, se mantuvo en territorio de contracción en agosto, ya que la débil demanda llevó a las empresas a reducir la producción y recortar puestos de trabajo.

Estados Unidos comenzó a imponer el domingo un gravamen de 15% sobre una variedad de bienes chinos, incluyendo calzado, relojes inteligentes y televisores de pantalla plana, mientras Pekín comenzó a imponer tarifas al crudo estadounidense.

El euro retrocedió 0.3% frente a la moneda estadounidense a 1.0958 dólares, tras caer el viernes por debajo de 1.10 dólares por primera vez desde mayo del 2017.

La caída de más de 4% del euro este año es un gran retroceso para la moneda única después de que el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, indicó por primera vez un probable retiro de su extraordinario estímulo en un discurso en junio del 2007.

Pero, desde entonces, una escalada en la tensión comercial entre Washington y Pekín, además de una creciente franja de bonos soberanos cayendo a territorio negativo debido al empeoramiento del panorama económico han mermado la demanda por el euro.