Tres semanas atrás los mercados se pusieron en guardia de nuevo ante la posibilidad de que el euro alcanzara de manera inminente la paridad con el dólar. No en vano la divisa comunitaria se desinfló el pasado 3 de enero hasta los 1.034 dólares, en zona de mínimos de 14 años.

Desde entonces, el euro ha ampliado sustancialmente su colchón para evitar la paridad. Ha recuperado los niveles de 1.04, 1.05, 1.06 y hasta 1.07 dólares. En la sesión de hoy las subidas continúan, y han deparado máximos por encima de los 1.075 dólares, a un paso de sus niveles más elevados en dos meses.

Con esta remontada el euro ha recuperado cerca de la mitad de todo lo perdido respecto al dólar desde el triunfo de Donald Trump en las elecciones de Estados Unidos. El euro comenzó el mes de noviembre por encima de los 1.11 dólares. Un mes y medio después ya cumulada pérdidas superiores al 7%, hasta situarse por debajo de los 1.04 dólares.

Los nuevos mínimos de cerca de dos meses del dólar frente al euro se producen en medio aún de los ajustes de carteras posteriores a la toma de posesión de Donald Trump como presidente de Estados Unidos.

En su discurso las medidas proteccionistas cobraron mayor protagonismo que los planes prometidos para disparar la inversión en infraestructuras. Además, en los días previos, había abogado por un dólar más débil.

Varias firmas de inversión, antes incluso de la toma de posesión, habían comenzado a replantearse si la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca provocaría realmente una escalada en la inflación tan brusca como han descontado los mercados en los últimos meses.

La semana que comienza hoy podría constatar además un freno significativo en el crecimiento de la economía estadounidense. El viernes se publicará el dato del PIB correspondiente al último trimestre de 2016. Si se confirman las previsiones de los analistas, el crecimiento podría situarse en el 2.2%, frente al 3.5% contabilizado en el tercer trimestre.

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