PARIS - La zona euro respiraba aliviada este jueves tras la exitosa emisión de deuda por España y Francia poco antes de una nueva ronda de negociaciones cruciales para Grecia, prevista al final de la tarde, para llegar a un acuerdo con los bancos.

España y Francia superaron sus respectivos exámenes. El Tesoro español colocó 6,609 millones de euros a intereses en baja, muy superior a lo anunciado previamente --entre 3,500 y 4,500 millones-- aprovechando la fuerte demanda.

París, por su parte, logró sin problemas casi 9,500 millones de euros, con tasas también en baja.

Estas emisiones de deuda española y francesa, algunas de ellas a 10 años, eran un examen tras la rebaja, hace una semana, de las notas a nueve países de la Eurozona por la agencia de calificación Standard and Poor's, que privó a Francia y a Austria de sus máximas notas, la triple A, y a España la degradó dos peldaños.

Esta rebaja en serie, prevista por los mercados, hizo temer una subida de los intereses que tendrían que pagar estos países para emitir deuda, pero en cambio, ha tenido el efecto contrario, como lo demuestra que desde el lunes, los países que han acudido al mercado de deuda, además de Francia y España, Alemania y Portugal, han pagado menor rendimiento.

En el caso de España, es la sexta emisión con un coste de financiamiento menor en general, en particular, para los bonos a 10 años.

"Las emisiones están en línea con lo ocurrido en los últimos días. No hay problemas, lo que devuelve la confianza a los mercados", resumió Xavier de Villepion, vendedores de acciones de Global Equities.

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, aportó una nota de optimismo desde Abu Dabi: "Confío mucho en que el euro estará en mejor forma en 2012", dijo a la prensa.

Señal de esta distensión, las bolsas europeas operaban en verde el jueves por la tarde, en particular la griega, que subía más del 4% en previsión de un acuerdo entre Grecia y sus acreedores privados (bancos, fondos de inversiones, etc).

Grecia trata desesperadamente de convencerlos de que le perdonen 100,000 millones de euros de su abultada deuda (350,000 millones). Este jueves se vuelven a reunir con el primer ministro Lucas Papademos en Atenas.

El viernes pasado, se suspendieron las negociaciones por el desacuerdo sobre los tipos de interés que tendrá que pagar Grecia para los nuevos títulos de la deuda que serán emitidos tras el canje.

Una fuente bancaria indicó el miércoles en París que los bancos franceses, que ya han aprovisionado 60% de su exposición a la deuda griega iban a tener que aumentar dichas provisiones, dejando entrever que la quita será superior a 60%, como lo desea Atenas, que cuenta con el apoyo de Alemania y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Las autoridades griegas han reiterado su optimismo sobre la posibilidad de que "antes del fin de semana" se alcance un acuerdo.

Asimismo, el consejo de administración del FMI dio en Washington el jueves su luz verde para negociar con Grecia el nuevo préstamo acordado por la zona euro en octubre pasado, lo que es un indicio de que el país heleno y sus acreedores están cerca de un acuerdo.

Los principales acreedores de fondos de Grecia, el Banco Central Europeo, la Comisión Europea y el FMI, atrasaron su misión a Atenas, prevista para el inicio de semana, también a la espera del resultado de las negociaciones con los bancos.

Esta troika es esperada el viernes por la mañana para una primera reunión hacia las 0730 GMT con el ministro de Finanzas, Evangelios Venelos.

Grecia debe convencerlos para que desbloqueen la ayuda prometida en octubre -130,000 millones de euros- para poder seguir honrando sus pagos a partir del 20 de marzo, ya que de lo contrario tendrá que declarar un default, con la consiguiente amenaza para toda la Eurozona.

El FMI ha pedido a los Estados miembro que aumenten su contribución para recaudar 500,000 millones adicionales de dólares con los que hacer frente a la crisis de la zona euro y sus consecuencias en la economía mundial, a lo que se opone Estados Unidos.

En cambio, Bruselas instó este jueves a secundar dicha petición de la institución de Washington, en particular a los países emergentes como China, Brasil, India y Rusia.

ros