La venta de casas unifamiliares nuevas en Estados Unidos subió a máximos de casi 13 años en junio, con un desempeño del mercado inmobiliario superior al de la economía general, en un contexto de bajas tasas de interés y migración desde los centros urbanos a áreas menos pobladas a causa del coronavirus.

El Departamento de Comercio dijo que las ventas de casas nuevas saltaron 13.8%, a una tasa anual ajustada por estacionalidad de 776,000 unidades el mes pasado, el mayor nivel desde julio del 2007. Las ventas de viviendas nuevas se contabilizan con la firma de un contrato, siendo uno de los principales indicadores del mercado de bienes raíces.

Economistas consultados por Reuters habían previsto un alza de 4% a 700,000 unidades. La cifra de mayo se revisó a 682,000 unidades desde las 676,000 que se reportaron inicialmente. Las ventas de casas nuevas han recuperado las pérdidas sufridas cuando las empresas cerraron a mediados de marzo para frenar la propagación del Covid-19.

El informe se conoce después de los datos de este mes que mostraron un aumento en la confianza de los constructores de viviendas en julio, y una aceleración en la construcción de casas y ventas de viviendas usadas en junio.

Pero la explosión de los rebrotes por Covid-19, que ha obligado a algunas autoridades en las regiones del sur y oeste a cerrar negocios nuevamente o pausar la reapertura, podría frenar el impulso del mercado inmobiliario.

Además, la recuperación del mercado laboral parece haberse estancado, y el número de estadounidenses que solicitan nuevos beneficios por desempleo aumentó la semana pasada por primera vez en casi cuatro meses donde 31.8 millones de personas recibían cheques de desempleo a principios de julio.

Asimismo, datos publicados el viernes mostraron que la actividad empresarial aumentó a su mayor nivel en seis meses en julio, pero las compañías informaron un declive en los pedidos ya que el resurgimiento de casos de Covid-19 pesó sobre la demanda.

En un informe separado, la firma de datos IHS Markit dijo que su índice de producción PMI compuesto del país, que sigue los sectores de manufactura y servicios, aumentó a 50.0 este mes desde 47.9 en junio. El avance puso fin a una racha de cinco caídas mensuales consecutivas.

Una lectura superior a 50 indica crecimiento en la producción del sector privado. IHS Markit afirmó que algunos proveedores de servicios estaban luchando con la reintroducción de las medidas de confinamiento. El índice compuesto de pedidos nuevos del sondeo cayó a una lectura de 49.5 este mes desde 49.9 en junio.