El incremento de los precios internacionales de petróleo en los últimos seis meses ha sido una noticia negativa para el mundo desarrollado por el impacto que tendría en el crecimiento y la inflación.

América Latina, por el contrario, se ha beneficiado de dicho salto por los ingresos extraordinarios que implican para los principales exportadores de la región, entre los que se encuentra México.

Desde el pasado octubre, los precios del petróleo se han elevado en alrededor de 26 dólares por barril, al pasar de 79 a 105 dólares en el caso de la mezcla estadounidense, el West Texas Intermediate (WTI), y de poco más de 30 dólares en el caso de la mezcla europea, el Brent.

Dichos aumentos han comenzado a reflejarse en presiones inflacionarias en algunos países desarrollados, no así en Latinoamérica, región netamente exportadora de crudo.

Los precios más altos proporcionan un apoyo para el crecimiento regional y, al menos por ahora, el impacto sobre la inflación será limitado , mencionó en un estudio Neil Shearing, economista en jefe de Mercados Emergentes de Capital Economics.

Las exportaciones petroleras en Latinoamérica equivalían a 2% del PIB regional en el 2010, alrededor de 100,000 millones de dólares, y es posible que durante este año el incremento signifique 0.7% del PIB, según estimaciones de Capital Economics.

No todos los países de la región tienen la misma capacidad de producción de petróleo y por ello los ingresos extra que reciban por el alza que han tenido los precios serán desiguales, aclaró Shearing.

A la cabeza se encuentra Venezuela, el mayor exportador neto de crudo, seguido por Ecuador, Colombia y México en el cuarto escaño.

En el periodo indicado, el precio de la mezcla mexicana de exportación ha subido en poco más de 20 dólares al pasar de 94.44 dólares por barril al inicio de octubre hasta 114.22 dólares al cierre de ayer, según datos de Pemex.

MEZCLA MEXICANA, 31% ARRIBA DE LO PRESUPUESTADO POR SHCP

En lo que va del 2012, el precio promedio es de alrededor de 111 dólares, 31% por encima del precio de 84.9 dólares presupuestado de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y de l a corrección a 90.1 dólares por barril.

Los mayores ingresos, no obstante, no se traducen automáticamente en un mayor crecimiento para la región. Para los grandes exportadores, la asignación de dichos recursos será vital, agregó Shearing. Para los exportadores netos, lo que importa es quién recibe el ingreso adicional, si se gasta y si la economía nacional está funcionando debajo de su potencial para así responder a la creciente demanda .

Pero en la región también existen importadores netos de petróleo, como es el caso de Chile y Perú. Para estos países, la pregunta clave es si el gobierno asume el costo de los precios del petróleo a través de subsidios a la energía o si se traslada a los consumidores en forma de una mayor inflación , concluyó.

En cualquier caso, no se espera que los precios se traduzcan en mayores presiones inflacionarias en la región, debido justo a que los subsidios a los energéticos se han incrementado. En el caso de México, durante el primer bimestre del año el subsidio a la gasolina significó 32,880 millones de pesos, un incremento de 196% respecto del mismo periodo del 2011, el más alto para un lapso de tiempo similar.

CRUDO SUBE ANTE MENOR AVERSIÓN AL RIESGO

Al inicio de la semana, los precios del WTI subieron en 2.2% o en 2.21 dólares para alcanzar 105.23 dólares por barril ante el buen ánimo que predominó en los mercados tras positivas noticias para el sector manufacturero en China y Estados Unidos

y por el retraso de embarques de crudo del Mar del Norte.

En lo que va del año, acumula un rendimiento de 6.5 por ciento.

ana.valle@eleconomista.com