Los precios del petróleo bajaban el jueves por el temor a que la propagación de un nuevo virus respiratorio en China reduzca la demanda de combustibles si llega a frenar el crecimiento económico de manera similar a la epidemia de SARS ocurrida hace casi 20 años.

A las 09:50 GMT, los futuros del crudo Brent perdían 76 centavos o 1.2%, a 62.45 dólares por barril, tras haber caído antes a su menor nivel desde el 4 de diciembre. El miércoles, el referencial del Mar del Norte bajó un 2.1 por ciento.

Los futuros del petróleo West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos retrocedían 85 centavos, o un 1.5%, a 55.89 dólares el barril, aunque recortaban pérdidas tras haber bajado anteriormente a mínimos desde el 3 de diciembre. El contrato se hundió el miércoles un 2.7 por ciento.

El nuevo virus respiratorio ha provocado la muerte de 17 personas desde que surgió el año pasado en Wuhan, una ciudad de 11 millones de habitantes en el centro de China.

Se han confirmado casi 600 casos y el brote ya ha sido detectado en Estados Unidos. Las autoridades chinas han puesto en cuarentena dos ciudades y cerraron redes de transporte, instando a los residentes a quedarse en casa para evitar más contagios.

La posibilidad de que se desate una epidemia recordó los efectos del Síndrome Respiratorio Agudo y Severo (SARS) que se expandió en el mundo en 2002-2003, afectando el crecimiento económico y un fuerte descenso en el sector de transporte.