La menor variación registrada por algunas monedas emergentes, como el peso mexicano, refleja el éxito de los bancos centrales para defender sus tipos de cambio, asegura el Banco de Pagos Internacionales (BIS, por su sigla en inglés).

Claudio Borio, director del departamento económico y monetario del BIS, explicó en conferencia telefónica, que a diferencia del episodio de volatilidad de mayo pasado, en este año ha pesado más la defensa de las autoridades monetarias emergentes y la certidumbre política sobre las decisiones de inversionistas.

Al interior del reporte trimestral del BIS que presentó el funcionario, se identifica al mercado mexicano como uno de los pocos que presentaron la menor variación cambiaria en los dos episodios de mayor volatilidad conducidos por la Fed, esto en mayo pasado y en enero de este año.

China, India, Indonesia y México resultan los mercados emergentes cuyas divisas registraron las menores variaciones en los últimos 12 meses, correspondientes a cero, 0.5, 0.6 y 1.9 %, respectivamente.

Aun cuando las monedas de mercados emergentes se depreciaron sustancialmente en enero de este año y se estabilizaron hasta el 3 de febrero, la fuerza de las políticas monetarias limitó la presión del mercado en las cotizaciones. Al margen, la depreciación del peso argentino y el deterioro en la situación social de emergentes de Sudamérica y el este europeo motivaron una mayor penalización de los inversionistas , argumenta el banco en el reporte.

En la introducción del análisis, dedicada a comentar eventos oportunos correspondientes al momento en el que se presenta el documento, refieren que desequilibrios externos, inflación y el crecimiento del crédito interno influyeron mucho menos en esta ocasión que durante las depreciaciones de mayo y junio.

REDUCEN EMISIÓN DE DEUDA

Según las estadísticas del reporte, correspondientes al tercer trimestre del año pasado, el volumen de títulos de deuda alcanzó la cifra de 100 billones de dólares a mediados del 2012, reflejo de la fuerte emisión posterior a la crisis por parte de gobiernos y entidades no financieras .

Los inversionistas extranjeros han reducido su participación en títulos de deuda, lo que sugiere que la globalización de las carteras puede haber dado marcha atrás parcialmente después de la crisis, aunque esto podría ser algo transitorio , se lee en el documento.

Este fenómeno fue captado en México, tal como lo muestra la balanza de capitales del año pasado, donde se observa claramente cómo el mercado de bonos mexicanos perdió su atractivo entre inversionistas extranjeros, al registrar compras que resultaron 53% inferiores a las inscritas durante el año previo.

[email protected]