El precio de bitcoin, la primera y principal criptomoneda, ha sufrido un incremento sustancial en lo que va de 2021. Desde un nivel de alrededor de 28,900 dólares en la última sesión de diciembre ha subido más del doble a 58,600 dólares por unidad al cierre de esta nota. La pregunta principal para sus entusiastas es: ¿Cuánto más puede subir?

Ya en 2020 el revolucionario, pero también controversial activo digital acumuló una apreciación de más de 600%, desde un mínimo de casi 4,000 dólares registrado el 13 de marzo. Un movimiento de esta clase en cualquier otro mercado sería considerado inequívocamente una burbuja, pero en este nuevo tipo de inversión no hay una referencia.

Es por este motivo que, mientras algunos inversionistas han vendido parte de sus posiciones sobre bitcoin, otros mantienen sus apuestas alcistas incluso varios miles de dólares sobre el precio actual; de acuerdo con Glassnode, una firma especializada en criptoactivos, en la bolsa de criptoderivados Deribit, 80,000 dólares por criptodivisa es la apuesta principal.

Willy Woo, uno de los gurús de la inversión en criptomonedas más famosos de internet, afirmó en febrero (en el pleno avance) que la adopción de bitcoin se asemejaba a la de internet en 1997, quizá como una señal de justificación para el constante avance del precio. Más recientemente destacó en Twitter una menor volatilidad en el precio.

Pero a pesar de la confianza entre los inversionistas de bitcoin, es de resaltar que otro precio que también concentra una gran parte de las apuestas es el de 40,000 dólares, más de 30% inferior al precio actual. Además, después de un máximo histórico de poco más de 61,400 dólares (el 14 de marzo pasado), su tendencia perdió empuje.

A lo largo de 2021 se ha observado una tendencia alcista en el precio, con un patrón de alza en los días de liquidación de contratos de opciones sobre esta criptodivisa. Una semana antes de la fecha acumula una caída relevante, lo suficientemente significativa como para que el impulso de compra posterior lo lleve a lograr nuevos máximos.

Sin embargo, con el techo tocado en marzo el patrón parece haberse, por lo menos interrumpido. Esto daría entrada a un nuevo periodo de consolidación de niveles, en el que la demanda debe ser constante para reanudar el avance o, por el contrario, iniciar un periodo de corrección que, con la fuerza ya acumulada, podría ser significativo.

En este escenario, la dirección del precio no es clara y aunque es cierto que la criptomoneda gana cada día más seguidores como forma de inversión, también surgen más dudas sobre la capacidad que tiene para fundamentar su precio. La respuesta no depende ya del activo y sus características sabidas, sino de cómo lo valúa el mercado.

rrg