El dólar tocó un mínimo de 2 años y medio frente al euro este lunes por ajustes de cartera de fin de mes y expectativas de un Banco Central Europeo más estricto, al tiempo que alcanzó un mínimo de seis semanas ante el yen por preocupaciones sobre la baja inflación en Estados Unidos.

El euro trepó hasta un 0.4%, a 1.1797 dólares, su máximo desde enero de 2015.

Analistas dijeron que la divisa europea se vio impulsada por un dato de inflación de la zona euro para julio que mantuvo vivas las expectativas de que el BCE continúe con su camino hacia un mayor ajuste de la política monetaria, así como por reequilibrios de carteras ante el final del mes.

"Parece que el BCE se está quedando cada vez con menos margen para seguir negando que la economía está mejorando", dijo Thierry Wizman, estratega de Macquarie Group Ltd en Nueva York.

Asimismo, el dólar tocó los 110.32 yenes, su cota más baja desde el 15 de julio. El billete verde ha lidiado con débiles lecturas de inflación en Estados Unidos que disminuyeron las proyecciones de una reserva Federal más estricta.

"Existe una ausencia total de presión significativa salarial o inflacionaria" en Estados Unidos, comentó Richard Franulovich, estratega de Westpac Banking Corp en Nueva York. Franulovich se refirió también a ajustes por fin de mes como una razón para explicar las ganancias del euro.

El dólar estaba en camino de caer un 1.7% frente al yen en julio, su mayor declive porcentual en seis meses. El euro se dirigía a apuntarse un avance del 3.2% ante el dólar, que sería su mayor ganancia mensual desde marzo de 2016.

El índice dólar, que mide a la moneda contra una canasta de divisas, cedía un 0.2%, a 93.120. El descenso se vio limitado por el alza del billete verde frente a pares ligados a las materias primas como los dólares de Canadá, Australia y Nueva Zelanda, afectados por el descenso de los precios del crudo.

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