La compra de Canada Bread aportará valor a Grupo Bimbo por la vía de la diversificación regional y de productos, sin embargo, se verá presionado de manera considerable su nivel de apalancamiento, indicaron analistas financieros.

Agregaron que la compra de Canada Bread llega en buen momento, ante las previsiones de que este año el volumen de ventas de la panificadora mexicana se verá castigado por la entrada en vigor de la reforma fiscal que grava a los productos de alto contenido calórico.

Las ventas bajarán en México durante el 2014, ya que el impuesto se trasladará al consumidor, sin embargo, en los resultados consolidados a nivel global veremos un mejor resultado , comentó Laura Martínez, de la calificadora Standard & Poor’s (S&P).

Los analistas consultados refirieron que la incorporación de la firma constituye una transacción barata para Bimbo, pues visto a través del múltiplo Fair Value/EBITDA (esto es valor de la empresa en relación con los flujos operativos), Canada Bread arroja una razón de 9.9 veces, mientras que Bimbo genera un resultado de 12 veces.

Sin embargo, ante el anuncio de la empresa de que contratará créditos bancarios por 2,000 millones de dólares para concretar la operación, sus montos de endeudamiento se elevarán de 2.7 veces en relación con su EBITDA, que se reporta actualmente, a 3.5 veces o incluso a 4 veces.

Eduardo Uribe, director de Calificaciones para Corporativos de S&P en México, consideró que los niveles de apalancamiento podrán ser solventados eficientemente por el corporativo, a la luz de lo observado en adquisiciones anteriores.

Citó como ejemplo la compra de la estadounidense Sara Lee, hace tres años, para la cual Bimbo acudió a créditos bancarios, mismos que fueron cubiertos en 24 meses, gracias a los flujos generados por la misma empresa.

En el tiempo que se incorporó Sara Lee, la razón de apalancamiento se ubicó entre 3.5 y 4 veces, lo que se superó rápidamente. En esta ocasión, esperamos un escenario similar , agregó Laura Martínez.

También debe considerarse que las condiciones son más favorables en este momento, ya que hace tres años las autoridades estadounidenses le exigieron a Bimbo realizar algunas desinversiones para guardar los equilibrios de competencia, lo cual no se ve que se repita en esta ocasión, porque se trata de una firma canadiense, comentó José María Flores, analista de Banco Ve por Más.

A septiembre del 2013, Bimbo contaba con pasivos totales por 90,305 millones de pesos, cifra 0.2% superior a lo observado en diciembre del 2012.

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A decir de Martínez, México ha dejado de ser el principal mercado para Bimbo, pues las ventas en el país representan 35% del total, en tanto que Estados Unidos aporta 40%, Canadá, 9%; Latinoamérica, 12%; e Iberia, 3 por ciento.

En relación con posibles riesgos asociados al incremento de la deuda de Bimbo, José María Flores se mostró cauto al afirmar que en una transacción de este tipo siempre existen factores que pueden jugar en contra.

La volatilidad cambiaria es algo que siempre esta ahí y lo deben tener bien analizado las empresas con operaciones internacionales. Sin embargo, la reducción en el pago de dividendos no necesariamente es algo negativo, ya que los accionistas perciben menos, pero saben que se debe a una estrategia de crecimiento, lo que a la larga también les beneficiará , concluyó el analista.

guadalupe.cadena@eleconomista.mx