Buen día, buen mes, buen año; me da gusto saludarte como siempre en los albores del 2017. Un año nuevo lleno de grandes oportunidades y capacidades de capitalización de aprendizajes que sin duda nos llevaran muy lejos en los emprendimientos que conformemos. Ojalá que ese sea el posicionamiento permanente; recuerda que quien se siente martillo ve a todo mundo como clavos y que no sea para menos

A mí me apena el tema pero es lo que es. Hablar de negocios desafortunadamente implica hablar de política y en los tiempos nuevos para México hasta la política interna está secuestrada por la internacional. Bien lo dijo Porfirio Díaz al ser exiliado, pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de los norteamericanos , y quizá hay un estadio peor a ese, podríamos decir, pobre México, tan lejos de Trump y tan cerca de la clase política mexicana .

Sea cual sea el tema, México estará siendo frotado por la política de Trump y eso viene sucediendo hace algún tiempo, desafortunadamente.

A estas alturas del juego ya sabemos de qué se trata el tema, lo que no sabemos es cómo se va a dosificar la medicina desde la nueva Casa Blanca.

En lo que todo se acomoda y a modo de bienvenida, la Fed subió las tasas de interés en EU, quizá lo suficiente para comprar paciencia y observar atentamente, pues se dice que Trump viene con planes irrevocables de aligeramiento fiscal y un plan grande de inversiones en infraestructura, eso lógicamente abre la brecha de crecimiento, y con más crecimiento hay que monitorear y equilibrar de cerca la presión inflacionaria. Ello tiene una línea de acción directa en los commodities y el ánimo de los inversionistas que gustan de meter dinero en estas categorías.

Vayamos a la lógica más que a la matemática. Si alguien te dice que se van a usar más materias primas en construcción y que la economía va a crecer y que eso ocasionará más inflación, ¿que serías, comprador o vendedor de commodities? La lógica te dice que serías comprador.

De momento para muchos manejadores de fondos esa es la idea. Encima de eso, estamos en un mercado climático en pleno, de hecho, Sudamérica está en etapa crítica de producción y si bien de momento las cosas marchan mayormente bien, hay lugares complicados y patrones climáticos erráticos.

En el caso de la soya, en Argentina se habla de una caída de hasta 300,000 hectáreas con respecto a lo que se había planteado originalmente como intención de siembra (19.6 millones de hectáreas), y la caída de superficie se sigue acelerando con el paso de los días. La parte norte de Argentina está saturada de agua y la parte sur está seca, y por ello los analistas locales hablan de una producción de 51 millones de toneladas contra 56 millones que hicieron el año anterior. En Brasil las cosas van más bien que mal de momento. Los brasileros estarán cosechando más de 103 millones de toneladas de soya, cifra que sin duda compensará lo que se pierda en Argentina y deja al mundo con capacidad de abasto completa.

Como te puedes imaginar, el cliente frecuente en todos estos orígenes es China, que este año arrancó muy agresivo con la compra de soya en EU. Al momento llevan compradas 31.5 millones de toneladas contra 23.4 que llevaban a la misma altura el año anterior. Para poner ejemplo del momento agrícola actual usé a la soya, pero de igual manera se siembra maíz en toda la región, con la bondad este año en Argentina para el productor de que el gobierno les quitó por completo el impuesto a la exportación. El gobierno no sólo no subsidia al campo argentino, le ponía un impuesto a la exportación que no era menor, 20% para ser exacto al maíz y 23% para trigo, ambos se hicieron cero y eso junto a la devaluación del peso argentino regresó la respiración al productor.

Lo anterior es para entender por qué las producciones de maíz y trigo en Argentina se intentan acrecentar, el año pasado se cosecharon 30 millones de toneladas de maíz y este año, si las cosas van bien, estarán cosechando cerca de 38 millones. Y si eso lo sumamos a un caudal abundante de producción de EU existente, hará ruido.

Si te das cuenta, tenemos grava de todas granulometrías en esta mezcla, por un lado los commodities tienen luz verde de compra a nivel macro, pero ya a nivel de detalle fino los fundamentales pueden indicar direcciones contrarias a la de alzas. Terminemos el tema con la instancia energética si te parece, no voy a platicar de precios de gasolina para no ponerle limón a la herida, pero sí hablaremos de petróleo. Como sabes, la OPEP finalmente llegó a un pacto de producción máxima por seis meses que arranca justo con este año. La idea es poder estabilizar el precio alterando el abasto productor de los miembros y algunos no miembros que se sumaron al acuerdo, ese pacto tuvo su efecto alcista en el precio del crudo.

Sin embargo, los estadounidenses no están adheridos a dicho acuerdo y la subida en el precio petrolero les está haciendo el caldo gordo; la producción norteamericana creció 4.4% desde julio a la fecha y ya hay 209 pozos nuevos extrayendo crudo, en total se habla de 525 pozos trabajando ahora vs 316 que operaban en el mes de mayo.

Esta es la nueva dinámica en el petróleo: si el precio sube, EU responde y mientras eso suceda, al petróleo le ponemos una tapadera en sus aspiraciones alcistas, eso encima de los inventarios existentes. Hay 35% más crudo que el promedio de los últimos cinco años y así estamos.

El jueves el Departamento de Agricultura de EU emitirá un reporte de oferta y demanda, y en esta ocasión se suma un reporte de inventarios trimestrales y datos sobre la siembra de trigos invernales, es un reporte bomba que nos dará pauta para tener el punto de arranque al menos en términos fundamentales para este prometedor 2017.

Permíteme dejarte pues en mejores compañías, no sin antes preguntarte si en esos de administración de riesgos estas en buenas manos.

Ánimo. A&A

aochoa@rjobrien.com