El Banco Popular de China (BPC) prometió el lunes proteger a los consumidores expuestos al mercado inmobiliario e inyectó más efectivo en el sistema bancario, la señal más clara hasta ahora de que las autoridades podrían tomar medidas para contener los riesgos de contagio de las dificultades de Evergrande.

Ayer, las acciones de Evergrande cerraron con alza de 8.05% en Hang Seng, a 2.55 dólares de Hong Kong.

El BPC no mencionó a Evergrande en un comunicado publicado en su sitio web, que contenía sólo una línea sobre la vivienda junto con la promesa de hacer que su política monetaria sea flexible, específica y adecuada.

Pero en un momento delicado para el promotor más endeudado del mundo, que no pagó intereses de sus bonos la semana pasada y tiene que pagar otros esta semana, su promesa de "salvaguardar los derechos legítimos de los consumidores de viviendas" dejó entrever el tipo de respuesta que los mercados habían empezado a esperar.

Con un pasivo de 305,000 millones de dólares, la firma ha suscitado la preocupación de que sus problemas puedan extenderse por el sistema financiero chino y repercutir en todo el mundo, una preocupación que se ha atenuado porque los daños se han concentrado hasta ahora en el sector inmobiliario.

La declaración del BPC se emitió tras la reunión del tercer trimestre de su Comité de Política Monetaria. Su línea de vivienda hizo eco de los comentarios de la dirección de Evergrande que apuntan a los esfuerzos de contención y a dar prioridad a los pequeños inversionistas en propiedades más que a los titulares extranjeros de las deudas de la firma.

La atención se centra ahora en si se realiza el pago de un cupón de 47.5 millones de dólares que vence el miércoles, y luego en si China puede contener el daño económico si Evergrande se hunde.