Los precios del aluminio operaban el viernes estables, cerca de máximos de siete años, y se dirigían a cerrar la semana con un alza de 9% tras varios días de volatilidad, en momentos en que el mercado asimilaba el impacto de las sanciones estadounidenses sobre la rusa Rusal.

El níquel, en tanto, caía a medida que disminuían los temores a que las sanciones podrían ampliarse a la firma rusa Nornickel.

El precio referencial del aluminio en la Bolsa de Metales de Londres cayó 0.44%, a 2,474 dólares la tonelada.

El metal se ha disparado casi 24% desde que las sanciones contra Rusal y su multimillonario propietario Oleg Deripaska obligaron este mes a bancos y mineras a frenar sus conexiones con la compañía.

Rusal representó más de 6% de los suministros mundiales de aluminio, estimados en alrededor de 63 millones de toneladas, el año pasado.

El aluminio alcanzó el jueves un máximo de siete años, de 2,718 dólares la tonelada, antes de caer para cerrar con un retroceso de 2.1%, a 2,485 dólares.

Las existencias de aluminio disponibles en los almacenes de la LME se redujeron a 939,750 toneladas, en un descenso de una quinta parte desde el 22 de febrero, lo que apunta a unos suministros más ajustados.

El níquel en la LME cayó 3.3%, a 14,590 dólares la tonelada después de tocar el jueves un máximo de tres años de 16,690 dólares. Sin embargo, el metal ha subido 4.7% esta semana.

En otros metales, el cobre operaba estable en 6,985 dólares por tonelada, el zinc subió 0.6%, a 3,243.50 dólares, el plomo avanzó 0.9%, a 2,358 dólares y el estaño ganó 0.3%, a 21.510 dólares.


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