Los precios del aluminio extendieron su avance el miércoles por sexta sesión consecutiva, tocando un máximo de 11 semanas, en medio de un temor persistente a un déficit tras la imposición de sanciones por parte de Estados Unidos a la compañía rusa Rusal.

El presidente de EU, Donald Trump, advirtió a Rusia sobre una acción militar en Siria ante lo que se sospecha fue un ataque con gas venenoso, declarando que los misiles “estarán llegando”. La declaración llevó a varios metales a cotizar en rojo, pero se recuperaron al cierre.

Tanto la Bolsa de Metales de Londres (LME) como CME Group dijeron que estaban adoptando medidas para restringir en sus operaciones las marcas de aluminio de Rusal, uno de los mayores productores mundiales.

“Hay mucho pánico e incertidumbre. Los compradores luchan (...) para cubrir el vacío dejado por la ausencia de metal procedente de Rusia”, dijo Robin Bhar, de Société Générale. “Parece que es sólo el comienzo (del alza de los precios). Como es un mercado equilibrado, si no ajustado, no veo cómo se puede reemplazar fácilmente el material faltante en el corto plazo”.

El aluminio en la LME subió a un máximo de 2,277.50 dólares la tonelada, su mayor nivel desde el 24 de enero, para luego cerrar con un alza de 2.2%, a 2,250 dólares.

La gigante Glencore, accionista de Rusal y además cliente, declarará fuerza mayor en algunos suministros de aluminio, dijo una fuente familiarizada con el tema.

El contrato del aluminio para abril en la LME se elevó a una prima de 12 dólares por tonelada frente a los futuros a tres meses, desde los 7.25 dólares del martes y comparado con un descuento de 15.75 dólares el viernes. Un aumento de la prima indica un corto suministro de material en el corto plazo.

En otros metales, el níquel en la LME ganó 1.2%, a 13,865 dólares, mientras que el cobre cerró prácticamente sin cambios a 6,950 dólares la tonelada.