El conglomerado industrial regiomontano Alfa hizo público su plan para empezar el proceso de separar a otras de sus subsidiarias, como Alpek, y vender total o parcialmente Axtel, para convertirse en una holding enfocada al sector alimentos.

La noticia colocó en terreno negativo a la cotización de sus acciones en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). Ayer 5 de agosto, cayeron 2.06%, a 14.75 pesos hilando su segunda caída. El martes perdió 1.95 por ciento. Ello, luego del fuerte repunte que logró en dos jornadas, por casi 42%, lo que le permitió agregar más de 1,000 millones de dólares a su capitalización.

Alfa ha detallado sus planes para convertirse en una empresa de alimentos manteniendo solo a Sigma, dedicada a la producción, comercialización y distribución de alimentos procesados.

También está en proceso de vender el negocio de infraestructura de la empresa del sector de telecomunicaciones Axtel o toda la compañía entre este y el próximo año, según las condiciones de mercado.

“La alternativa estratégica que estamos considerando en el caso de Axtel es que creemos que podremos cerrar la transacción para vender la unidad de negocios de infraestructura o toda la compañía muy pronto y muy pronto es dentro de 12 meses”, adelantó Alvaro Fernández Garza, director general de Alfa, en una llamada con analistas.

Asamblea, en puerta

La semana pasada el conglomerado anunció que el 17 de agosto realizará una Asamblea Extraordinaria de Accionistas para presentar una propuesta de escisión de Nemak, su subsidiaria que produce autopartes para la industria automotriz.

Fernández dijo que de aprobarse la propuesta estima que en un periodo de 60 días se cerraría el proceso para separar a la empresa de autopartes para volverla independiente y crear una nueva compañía llamada Controladora Nemak.

“El anuncio sobre la escisión propuesta de Nemak es un cambio transformador y de juego para Alfa porque a pesar de los sólidos fundamentos, la valoración generalmente ha sido penalizada con un descuento significativo en el conglomerado”, comentó el directivo.

Agregó que en los últimos años, la desconexión entre el precio de las acciones de Alfa y el valor subyacente de su negocio ha crecido a niveles inaceptables.

Por lo que reiteró que los siguientes pasos después de concluir con la escisión de Nemak, en caso de ser aceptada por sus accionistas, es seguir con la venta de la unidad de negocios de infraestructura de Axtel o con toda la empresa, para después analizar la separación de la empresa petroquímica Alpek.

“No hace mucho tiempo si compraste acciones de Alfa, estabas comprando petroquímicos, energía, alimentos, autopartes, entonces es difícil no decir que no éramos un conglomerado. Ahora, tendremos tres empresas independientes”, recalcó.

El directivo señaló que con este plan Alfa se convertirá en Sigma, que será una empresa pública sin necesidad de llevar a cabo una Oferta Pública Inicial (OPI).

Incluso, desde el 2013 ya planeaba sacar a Bolsa a la empresa de alimentos, pero fue en septiembre del 2017 cuando el conglomerado decidió, en último momento, no seguir adelante con la OPI de Sigma porque el precio ofertado no estaba dentro del rango establecido, el cual fue fijado entre 23 y 29 pesos.

La emisora buscaba recaudar 18,530 millones de pesos con la venta de acciones en la BMV, equivalente al 15% de su capital social.

“Será un proceso largo, quizá de varios años, con preguntas pendientes (...) Creemos que Nemak está bien posicionada para continuar como una compañía totalmente independiente y esperamos que mantenga su disciplina financiera”, escribieron analistas de Barclays.

judith.santiago@eleconomista.mx