ACS repartirá el próximo mes de febrero su tradicional dividendo a cuenta mediante scrip dividend, sistema que ofrece a los socios elegir entre cobrar esta remuneración en acciones de la empresa o en efectivo, en cuyo caso el importe será de 0.449 euros por título, cantidad similar a la abonada el pasado año.

El grupo que preside Florentino Pérez complementa todos los años esta retribución con un dividendo complementario que reparte en el mes de julio.

En el 2016 este pago fue de 0.707 euros por título para los socios que optaron por cobrarlo en efectivo.

En cuanto al actual dividendo a cuenta, ACS ha puesto en marcha este lunes el proceso para su abono, con el fin de pagar a los socios que opten por cobrar en efectivo el próximo 7 de febrero y de que las acciones que reciban los que se decanten por esta opción empiecen a cotizar en Bolsa el 20 de febrero.

Para cubrir el pago en acciones, el grupo de construcción y concesiones realizará una ampliación de capital por un importe máximo de 142 millones de euros.

No obstante, el grupo posteriormente amortiza títulos propios de los que tiene en autocartera en una cuantía igual a los emitidos.

Así, su capital no experimenta variación alguna y evita la dilución de las participaciones de los accionistas que cobran en efectivo.

Hoy, los socios de referencia de ACS son su presidente, con una participación de 12.3%, Corporación Financiera Alba con 9.93%, los empresarios Alberto Cortina y Alberto Alcocer, con otro 6.3%, y Miguel Fluxá, con 5.2 por ciento.

Dejan el consejo

A finales del 2016 se dio a conocer que Iberostar Hoteles, sociedad de Miguel Fluxá, salió del consejo de ACS al renunciar al puesto que tenía en el máximo órgano de gestión en representación de la participación de 5% que ostenta en la constructora.

La salida de la familia Fluxá del consejo del grupo que preside Florentino Pérez se registró seis meses después de que también abandonara este órgano Corporación Financiera Alba, segundo accionista de referencia con una participación del 10 por ciento.

Iberostar dio el mismo motivo que la sociedad de la familia March para dejar el consejo de ACS, la nueva normativa que amplía el plazo en el que los consejeros de una empresa no pueden comprar o vender títulos de la misma.