Lectura 2:00 min
La izquierda gana, contra todo pronóstico, en Portugal
El socialista António José Seguro encabezó la primera vuelta de manera sorpresiva y disputará la segunda el 8 de febrero frente al líder de extrema derecha, André Ventura.

El socialista António José Seguro festeja la noche de ayer 18 de enero, en Lisboa el resultado de la primera vuelta de las elecciones presidenciales.
Lisboa. El socialista António José Seguro se colocó en primer lugar en la primera vuelta de las elecciones presidenciales celebradas ayer 18 de enero, en Portugal y disputará el balotaje frente al líder de la extrema derecha, André Ventura, según proyecciones de boca de urna y resultados parciales.
Con el 95% de las circunscripciones escrutadas, Seguro obtenía alrededor del 30.6% de los votos, seguido por Ventura con 24.2%, mientras que el liberal João Cotrim de Figueiredo quedaba relegado al tercer lugar con cerca de 15.5%. La segunda vuelta está prevista para el 8 de febrero.
El resultado supone un revés parcial para Ventura, a quien las encuestas previas situaban como favorito para encabezar la primera vuelta, aunque los sondeos coinciden en que tendría escasas posibilidades de imponerse en el balotaje, debido a su elevado nivel de rechazo.
La contienda refleja el reordenamiento del panorama político portugués, marcado por el crecimiento de la extrema derecha. El partido Chega, liderado por Ventura, se convirtió en mayo pasado en la principal fuerza de oposición, superando al Partido Socialista en las legislativas.
Seguro, de 63 años, centró su campaña en un mensaje moderado e integrador, en defensa de la democracia y los servicios públicos frente al extremismo, y llamó a un voto útil de los sectores progresistas. Ventura, que se autodefine como el “candidato del pueblo”, buscó capitalizar el descontento social y pidió a la derecha no bloquear su paso al balotaje.
División
Aunque la presidencia en Portugal tiene un carácter mayormente ceremonial, el cargo posee atribuciones clave, como la disolución del Parlamento y la convocatoria de elecciones anticipadas, lo que otorga relevancia política al resultado final.
El vencedor del balotaje sustituirá al conservador Marcelo Rebelo de Sousa, quien concluye su segundo mandato. Desde el retorno de la democracia, solo en 1986 fue necesaria una segunda vuelta presidencial, un precedente que subraya la fragmentación actual del electorado.
En Lisboa, Alexandre Leitao, un biólogo de 50 años, reconoció haber optado por un voto útil a la izquierda, afirmando tener “gran inquietud” por “una deriva hacia la extrema derecha muy negativa”.
“El creciente respaldo a Ventura muestra que en Portugal la gente se desespera por ver cambios", declaró Irina, una votante de 33 años. “Los jóvenes no estamos contentos con el país que tenemos”, agregó.
