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Con alfileres, la hoja de ruta de EU e Irán para buscar la paz
Con dificultades y exabruptos Washington y Teherán logran firmar una hoja de entendimiento para que busquen un acuerdo de paz durante los próximos 60 días; horas antes, negociadores iraníes se levantaron de la mesa molestos por un mensaje del presidente Donald Trump.

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Burgenstock, Suiza. Irán y Estados Unidos definieron una hoja de ruta para alcanzar un acuerdo en 60 días que ponga fin al conflicto en Oriente Medio, anunciaron en la madrugada de este lunes en un comunicado conjunto los mediadores de Pakistán y Catar.
Las últimas horas reflejaron con claridad los altibajos que salen de la Casa Blanca desde el pasado 28 de febrero, día en que inició la guerra contra Irán.
En la mañana del domingo el equipo negociador iraní se levantó de la mesa por un mensaje escrito por el presidente Donald Trump en sus redes sociales.
“Irán debe impedir de inmediato que sus MARIONETAS, a las que paga generosamente, causen problemas en Líbano. Si no lo hacen, volveremos a golpear a Irán con mucha fuerza, igual que hicimos la semana pasada, ¡pero aún más fuerte!”, amenazó Trump.
El mensaje lo publicó Trump justo cuando su vicepresidente JD Vance se encontraba reunido con los funcionarios iraníes en el marco del acuerdo de paz, un proceso que se vio ensombrecido por el anuncio del cierre del estrecho de Ormuz.
Según la agencia oficial IRNA, las conversaciones habían “entrado en una fase difícil después de 80 minutos de discusiones y una interrupción, a raíz de la publicación de un mensaje insultante del presidente de Estados Unidos”.
Irán quiso mostrar poder y fuerza, sin embargo, una fuente próxima a las negociaciones dijo a la agencia AFP que los iraníes no habían roto las negociaciones. “La delegación iraní continúa comprometida con las conversaciones y no ha comunicado a los mediadores ninguna intención de marcharse”, aseguró esta fuente, que pidió el anonimato.
A lo publicado por Trump hubo también una reacción simétrica por parte de Irán. “Harían bien en medir sus palabras. Nuestras fuerzas armadas están listas para responderles de otra manera”, advirtió el jefe del equipo negociador iraní, el presidente del Parlamento Mohamad Baqer Qalibaf.
De esta manera, Trump y el equipo iraní estaban violando la primera cláusula del acuerdo de entendimiento ya que estipula que ambos países se comprometen “a abstenerse de la amenaza o el uso de la fuerza entre sí”.
Algunas horas después los iraníes regresaron a la mesa con el vicepresidente JD Vance y formalizaron el acuerdo.
“El Comité de Alto Nivel acordó una hoja de ruta para alcanzar un pacto final en 60 días, sentando las bases para el inicio inmediato de nuevas conversaciones técnicas sobre el fin al conflicto”, indicó en el comunicado.
Las conversaciones, celebradas en la estación de la montaña suiza de Bürgenstock, propiedad del mediador Qatar, son las primeras llevadas a cabo en virtud de un memorando de entendimiento acordado hace una semana.
Este exige la reapertura del estrecho y el cese de todas las hostilidades, incluidas las de Líbano, país que Israel, aliado de Estados Unidos, invadió en marzo.
Se levanta el bloqueo
“La incansable mediación pakistaní y catarí propició grandes avances para terminar la guerra en Líbano”, comentó en X el ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abás Araqchi.
Pero agregó que la primera "prueba real" será el fin del conflicto en Líbano, donde Israel enfrenta al movimiento proiraní Hezbolá.
Este es el elemento más fino del acuerdo, y lo es porque el Gobierno del primer ministro de Israel Benjamin Netanyahu no forma parte del acuerdo, pero sí formó parte del ataque del 28 de febrero en el que perdió la vida el líder del régimen iraní, el ayatolá Jamenei.
El viernes Israel levantó la voz para desmarcarse del acuerdo entre Trump e Irán.
Israel permanecerá en Líbano "el tiempo necesario" y "hará pagar un precio muy alto" al movimiento proiraní tras la muerte de cuatro soldados israelíes, afirmó el primer ministro israelí.
Netanyahu recalcó que su ejército "permanecerá en la zona de seguridad en el sur", que ocupa actualmente, "el tiempo necesario", a fin de "proteger a las localidades del norte" de Israel, del otro lado de la frontera.
Por su parte, el ministro de Defensa Israel Katz, avisó que el Estado hebreo dará una "respuesta considerable" a cualquier ataque de Hezbolá, apadrinado por Irán. El movimiento indicó que se mantendrá "vigilante".
Existe un pensamiento extendido sobre el inminente boicot de Israel al acuerdo.
Durante el fin de semana no hubo alguna dedicatoria de Trump a Netanyahu como ocurrió en las dos semanas anteriores.
Zona de seguridad
El jefe de Hezbolá, Naim Qasem, rechazó ayer la creación de una zona de seguridad israelí en el sur de Líbano, después de que el Estado hebreo afirmara que quiere que sus tropas permanezcan ahí.
El mantenimiento de fuerzas israelíes en suelo libanés es "imposible", declaró el jefe del grupo proiraní en televisión. “No hay zonas de seguridad para Israel en territorio libanés”, insistió.
“Tenemos un ejército libanés para que se despliegue, y es responsable de proteger la soberanía, y es con él con quien cooperamos”, agregó Qasem.
Líbano se vio arrastrado a la guerra en Oriente Medio el 2 de marzo por Hezbolá.
Desde entonces, el ejército israelí lleva a cabo una ofensiva terrestre en el sur de Líbano y opera en lo que se presenta como una zona de seguridad de una decena de kilómetros de profundidad a partir de la frontera, destinada a proteger a los habitantes del norte de Israel.
“Israel es un agresor y debe irse. Estados Unidos asume la plena responsabilidad de las acciones israelíes”, reaccionó Qasem.
“Aunque Israel multiplique sus actos criminales, nosotros nos defenderemos”, aseguró.
La incertidumbre es lo único seguro del acuerdo entre Trump e Irán.
