Jerusalén. Cuatro soldados israelíes murieron este domingo atropellados por un camión en Jerusalén oeste, en un ataque perpetrado por un palestino, a quien el primer ministro Benjamin Netanyahu calificó como simpatizante del grupo yihadista Estado Islámico (EI).

El conductor del camión fue abatido, en tanto otros 15 soldados resultaron heridos, uno de ellos de gravedad, indicaron los socorristas.

Los soldados muertos eran tres mujeres y un hombre, todos veinteañeros, según la misma fuente. El ataque fue perpetrado de tarde temprano en un paseo muy popular, desde el que se observa una amplia vista de conjunto de la Ciudad Vieja de Jerusalén.

Un grupo de soldados descendía de un autobús para visitar el lugar, cuando el conductor del camión embistió contra ellos , precisó el vocero de la policía, Micky Rosenfeld.

El camión de transporte de mercancías finalizó su carrera sobre el césped, cerca del autobús. Se veían claramente los impactos de bala en el parabrisas. La policía israelí no dio a conocer la identidad del conductor, pero fuentes de la seguridad palestina dijeron que podría ser un habitante del barrio de Jabal Mukaber, en Jerusalén Este, cerca del lugar del ataque.

Conocemos la identidad del atacante que, según todas las investigaciones realizadas, apuntan hacia las fuerzas del Estado Islámico , declaró Netanyahu.

Los atentados se suceden, de Francia a Berlín y ahora en Jerusalén, y es probable que estén vinculados entre sí , añadió el primer ministro.

Investigación por corrupción

Netanyahu afirmó que no hay nada que lo incrimine en una segunda investigación policial relacionada con cargos de corrupción.

El funcionario ya fue interrogado en dos ocasiones sobre las acusaciones de haber aceptado, de forma inapropiada, obsequios generosos de destacadas personalidades públicas de empresas internacionales y de Hollywood.

La prensa local reportó que la segunda acusación está relacionada con un video en el cual se muestra a Benjamin Netanyahu negociando beneficios mutuos con un influyente magnate de los medios de comunicación.

El primer ministro ha refutado reiteradamente haber actuado mal y ha calificado las acusaciones como una cacería de brujas en contra suya y de su familia por parte de una prensa hostil.

Netanyahu les expresó a los ministros de su partido Likud que no habrá nada porque no hay nada de lo que tenga que preocuparse .