Estambul. Turquía y Estados Unidos decidieron crear un centro de operaciones conjuntas frente a las tensiones entre fuerzas kurdas y turcas en el norte de Siria, anunció Ankara.

Las dos partes se pusieron de acuerdo para “tomar sin demora las primeras medidas destinadas a responder a las preocupaciones de Turquía”, y “en ese marco crear en Turquía un centro de operaciones conjuntas”.

El anuncio tiene lugar luego de tres días de intensas discusiones entre ambos países, con Washington deseoso de evitar una nueva operación militar turca en el norte de Siria.

Turquía y Estados Unidos analizaron la creación de una zona de seguridad para separar la frontera turca de ciertas posiciones de las Unidades de Protección Popular (YPG), la principal milicia kurda en Siria, pero no se ponían de acuerdo sobre varios puntos.

Apoyadas por Estados Unidos en la lucha contra los yihadistas del Estado Islámico, las YPG son consideradas por Turquía una organización terrorista que amenaza su seguridad.

Según el Ministerio de Defensa turco, el objetivo final de Ankara es crear un “pasillo de la paz” que “garantice que nuestros hermanos sirios puedan volver a su país”.

Turquía alberga mas de 3.6 millones de refugiados sirios, la mayor cifra en el mundo.

No se develó ningún detalle sobre este proyecto de separación, ni sobre su profundidad, ni sobre las fuerzas que lo controlarían, dos puntos de divergencia entre las partes.

Según la prensa turca, Ankara reclamaba una franja de 30 kilometros de profundidad desde donde las YPG deberían retirarse, mucho más que la propuesta de Washington. Además, Turquía pedía tener el control exclusivo de esta zona.

Para Turquía se trata de una zona tapón entre su frontera y las posiciones de las YPG situadas al este del Éufrates en Siria, hasta la frontera iraquí.

Cuestionado al respecto en una rueda de prensa, el presidente Recep Tayyip Erdogan indicó que la apertura de una zona de operaciones significaría “el inicio del proceso” para crear una zona de seguridad.