Nueva York. La Corte Suprema de Estados Unidos denegó el día de ayer 22 de febrero, la petición final de Donald Trump para impedir que sus declaraciones de impuestos sean entregadas a un fiscal de Nueva York.

El fallo pone fin a una larga batalla legal para impedir que el fiscal de Manhattan, Cyrus Vance, acceda a los registros fiscales de Trump, y es un gran golpe para el expresidente que no ha escatimado esfuerzos para mantenerlos ocultos durante años.

El máximo tribunal no dio detalles sobre cómo votaron los magistrados y se remitió a la publicación de la decisión.

"El trabajo continúa", dijo Vance en un escueto comunicado tras la publicación del fallo.

En julio, la Suprema Corte ya había considerado justificado el pedido del fiscal Vance, un demócrata que reclama al bufete contable de Trump, Mazars, los impuestos del expresidente del 2011 al 2018. Pero los abogados de Trump apelaron la decisión.

Esta vez, no obstante, el fallo es final. Mazars ha indicado en el pasado que acataría el fallo de la Corte Suprema.

Durante su campaña electoral Donald Trump prometió publicar sus declaraciones de impuestos, pero nunca lo hizo. Fue el primer presidente desde Richard Nixon que se negó a difundir sus declaraciones de impuestos.

Como la investigación de Vance parte de una decisión adoptada por un gran jurado cuyas deliberaciones son secretas, nadie sabe exactamente qué busca el fiscal en esos documentos impositivos que pide al bufete Mazars.

Inicialmente, la investigación se centraba en un pago efectuado a la actriz pornográfica Stormy Daniels y a otra presunta amante de Trump para comprar su silencio, en violación de la ley estadounidense de financiación electoral.

Pero la fiscalía dio a entender luego que la investigación podría ser más amplia y extenderse a "posibles comportamientos delictivos en el seno de la Organización Trump", la empresa que reagrupa los negocios del exmagnate inmobiliario y que no cotiza en bolsa, como fraude impositivo y de seguros.

Según la prensa estadounidense los investigadores de la fiscalía interrogaron recientemente a empleados del Deutsche Bank, apoyo financiero de Trump y su holding durante años, así como a empleados de su empresa de seguros, Aon.

Nadie por encima de la ley

Si las sospechas se confirman y Trump es inculpado, el caso podría culminar con el encarcelamiento del expresidente neoyorquino, que reside en su club de golf de Mar-a-Lago, Florida, desde que dejó la Casa Blanca el 20 de enero pasado.

"Hace 200 años, un gran jurista de nuestra Corte estableció que ningún ciudadano, ni siquiera el presidente, está categóricamente por encima del deber común de presentar pruebas cuando se le solicita en un proceso penal", dijo el presidente de la Corte Suprema, John Roberts, en el primer fallo de julio pasado.

Una investigación del diario The New York Times que obtuvo información sobre dos décadas de impuestos de Trump y sus empresas reveló en septiembre que el expresidente ha sufrido fuertes pérdidas, tiene grandes deudas y ha evitado pagar impuestos federales sobre la renta en 11 de los 18 años examinados. En 2016 y 2017 pagó apenas 750 dólares en impuestos, según el Times.