Londres. La relación amistosa entre Estados Unidos y Gran Bretaña se convirtió en una de insultos, con la cereza del pastel del presidente Trump tuiteando que el embajador británico es “loco”, “un tipo muy estúpido” y “un tonto”.

Theresa May también se llevó lo suyo. El estadounidense opina sobre su “fallida negociación del Brexit”. Trump se jactó de que él le recomendó cómo debía de negociar con la Unión Europea, “pero ella hizo su propia tontería: no pudo hacerlo. ¡Un desastre!”.

El presidente estadounidense reaccionó al principio con contención tras la publicación el sábado de varios cables diplomáticos en los que el embajador británico, Kim Darroch, criticaba con dureza la administración Trump y describía el ambiente en la Casa Blanca como caótico; también describió a Trump como “inepto” y su gestión como “disfuncional” e “impredecible”.

La filtración de los despachos diplomáticos fue muy embarazosa, no sólo para Darroch y May, sino también para el ministerio de Asuntos Exteriores británico. En un solo golpe, los cables parecieron socavar los esfuerzos recientes para establecer vínculos más estrechos con Trump, quien fue premiado por la reina Isabel II y tomó un té con el príncipe Carlos durante una visita oficial de estado el mes pasado.

En Londres, Trump se esforzó por felicitar a May por haber hecho un “muy buen trabajo” durante las negociaciones del Brexit, y agregó que “probablemente sea mejor negociadora que yo”.

El lunes, Trump prometió que Estados Unidos “ya no trataría con” Darroch. La Casa Blanca desinvitó al embajador británico de una cena que se celebró con el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, y el emir de Qatar.

Trump comentó que reconoció que Darroch fue “impuesto sobre los Estados Unidos” y “no es alguien con quien estemos encantados”. La tradición es que el país designa a su embajador y el país al que va confirma o no su beneplácito.

William Hague, el exsecretario de Relaciones Exteriores, dijo a la BBC: “No se puede cambiar un embajador a petición de un país anfitrión. Es su trabajo dar una evaluación honesta de lo que está sucediendo en ese país”.

¿Plan con maña?

En los círculos políticos británicos piensan que la filtración podría haber sido diseñada para expulsar a Darroch de Washington antes de que termine su mandato en el 2020, para ser reemplazado por alguien del gusto de Trump. Theresa May podría dejar el gobierno a finales de este mes.

Londres defendió a Darroch calificándolo como un profesional que cumplía sus funciones otorgando juicios sobre el gobierno del país al cual estaba destinado.