El presidente Trump afirmó tener un “derecho absoluto” a perdonarse a sí mismo de cualquier crimen federal, aunque señaló que no hay razones para tomar una decisión así debido a que no ha hecho nada malo.

“Tal como han declarado numerosos académicos, tengo el absoluto derecho de perdonarme a mí mismo, pero ¿por qué haría eso cuando no he hecho nada malo?”, escribió el presidente en su cuenta de Twitter.

Para agregar más leña al fuego, Trump aseveró en otro tuit posterior que designar al fiscal especial Mueller para determinar si hubo colusión entre su campaña y los rusos ha sido “totalmente inconstitucional”.

“A pesar de eso, jugamos al juego porque a diferencia de los demócratas, ¡no hice nada malo!”, agregó.

La evaluación de Trump de sus poderes de indulto se produjo después de que este domingo Rudy Giuliani, exalcalde de Nueva York y abogado de Trump, explicara que la Constitución permite la posibilidad del “autoindulto”, aunque precisó que Trump no tiene intención de hacerlo.

El presidente en varias oportunidades ha calificado la investigación especial como una cacería de brujas. Sin embargo, a consecuencia de ese proceso, 19 personas han sido acusadas. Cinco de ellas, incluidos tres cercanos colaboradores de Trump, ya se declararon culpables.

También, el pasado fin de semana, se dio a conocer el memo que el equipo legal de Trump envió a Mueller el pasado mes de enero, donde justifica que el presidente no puede obstruir la justicia y, en este caso, la investigación de Mueller, porque como jefe de Estado tiene control sobre todas las investigaciones federales.

La vocera de la Casa Blanca, Sarah Sanders, respondió repetidamente ante las preguntas de los periodistas que “afortunadamente el presidente no ha hecho nada malo y no tendría ninguna necesidad de un perdón”. Ante la insistencia de los periodistas, Sanders concedió que “desde luego nadie está por encima de la ley”.

Un autoperdón crearía una crisis constitucional histórica, ya que jamás ha ocurrido un escenario como ése. En todo caso, cualquier situación judicial pasaría al plano político, porque un autoperdón, con seguridad, dispararía un proceso de impeachment en el Congreso.