Santiago. Chile concluyó el día de ayer 16 de mayo, una inédita elección de dos días para elegir a los 155 ciudadanos que redactarán una nueva Constitución para enterrar la heredada de la dictadura de Augusto Pinochet, con la expectativa de crear nuevas reglas que permitan mayor equidad social.

En las dos jornadas electorales no se registraron incidentes. El sábado acudieron a las urnas más de tres millones de electores (20.44%) de un total de 14.9 millones de convocados a votar de manera voluntaria.

Los chilenos tuvieron que elegir entre 1,373 candidatos para integrar la Convención Constitucional, entre ellos actores, escritores, profesores, activistas, abogados y también políticos tradicionales.

"Esta es la elección más importante que hemos tenido los chilenos, esto marcará el futuro de las generaciones más jóvenes", explicó a Felipe Gutiérrez, ingeniero de 32 años a la salida de un centro electoral en Santiago.

Presión desde las calles

La reforma constitucional fue la forma que el sistema político chileno encontró para apaciguar las masivas manifestaciones que estallaron el 18 de octubre de 2019, dejando una treintena de muertos y daños millonarios en el comercio y el mobiliario público.

Casi un mes después del comienzo de esas protestas, las fuerzas políticas anunciaron un acuerdo para llamar a un plebiscito para decidir sobre el cambio de la Constitución, que finalmente se celebró el 25 de octubre de 2020.

Un abrumador 80% apoyó la opción "Apruebo" al cambio constitucional en un día que culminó con masivas manifestaciones. El 20% que se decantó por el "Rechazo" en las tres zonas más ricas del país.